El Tribunal de Disciplina de la ANFP aplicó un castigo sobre 3.327 asistentes del partido.
El encuentro estaba programado para jugarse en el Estadio Ester Roa Rebolledo.
A diferencia del anuncio de la administración de Boric, en 2019 la ayuda se gestionó a través de la oposición al régimen de Nicolás Maduro.