La nadadora nacional clasificó a los Juegos Olímpicos de 2016.
El seguimiento y grabación de los protagonistas duró 1 año y medio.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".