Los germanos en un deslucido partido no pudieron con el orden asiático.
Confesó además que durante los 22 años que fue alcalde "besaba a cada mujer en la boca".
Este fue uno de los compromisos que realizó Kim Yong-un en la reunión que ambos líderes sostuvieron.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".