Los comunicadores murieron tras un ataque de precisión israelí a la tienda de campaña donde estaban.
El país árabe afirmó hace unas semanas que su agencia de noticias también fue hackeada.
Peter Greste fue deportado a Australia, tras pasar 400 días en prisión.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".