La iniciativa tributaria busca recaudar US$8.200 millones para gastos permanentes.
Según la Asech, la eliminación del FUT podría acabar con la liquidez de caja de las pymes.
A diferencia del anuncio de la administración de Boric, en 2019 la ayuda se gestionó a través de la oposición al régimen de Nicolás Maduro.