Conocida como el sol de la sala principal, la enorme lámpara que adorna el Teatro Municipal de Santiago fue bajada este 31 de agosto para su proceso de mantención.
Con sumo cuidado, el equipo del Municipal de Santiago bajó de forma segura esta imponente lámpara de unos 4 metros de alto por unos 2,5 de ancho con un mecanismo de polea.
Una vez llegó hasta el suelo, sus 14.300 cristales de Baccarat fueron limpiados a mano, uno a uno.

Crédito: Patricio Melo
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Esta acción sólo se realiza dos veces al año, y en esta ocasión coincide con los preparativos para la celebración del 165° aniversario del Municipal, que ocurre el 17 y el 18 de septiembre, y para el cual se llevará a cabo la Gala Presidencial.
Dentro de las labores de mantención de esta lámpara de casi una tonelada, también se realizó el cambio de ampolletas.
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El sol del Municipal

Crédito: Patricio Melo
El 8 de diciembre de 1870, el Municipal de Santiago sufrió un devastador incendio que destruyó casi por completo al lugar, incluyendo la lámpara original.
La que vemos hoy en día fue instalada a fines de los años ’50 como parte de un proceso de reformas en su centenario.
La pieza es una corona de bronce, adornada por cristales de Baccarat de forma lobulada, dodecaedro y punta hexagonal. Dispuesta en el centro del teatro, la acompaña en el techo “el sol en medio de un cielo habitado por cuatro musas: la danza, la comedia, la tragedia y la música”.
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