El pasado domingo las elecciones en Andalucía, España, abrieron un nuevo panorama en la política del país europeo.
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El partido de extrema derecha, Vox, obtuvo más del 11% de los votos (al rededor de 400 mil sufragios), llevando al parlamento a doce diputados, ejes claves para la gobernabilidad de la comunidad autónoma.
Desde el final de la dictadura española no ha habido antecedentes de que un partido de extrema derecha lograra una representación parlamentaria a gran escala.
El programa de Vox se vio marcado por dos puntos: La suspensión de la autonomía e ilegalización de las organizaciones y partidos independentistas y expulsión de los inmigrantes irregulares.
Frente al inesperado triunfo que pone en evidencia el quiebre de la izquierda y centro, el analista internacional, Raúl Sohr aseguró que este partido político viene de “una derecha con tintes fascistas”.
“Se convierte en una fuerza tan importante que si las organizaciones de derecha y centro derecha, PP, Ciudadanos, más Vox, pueden formar un gobierno en Andalucía”, señaló Sohr.
El analista internacional aseguró que esta irrupción en la política de la extrema derecha española ha recibido el apoyo de movimientos y organizaciones internacionales, como es el caso del Ku Klux Klan, quienes aplauden la victoria de Vox , afirmando este hecho demuestra la línea del partido.
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