Hace casi tres años, las diputadas comunistas Camila Vallejo y Karol Cariola presentaron un proyecto para reducir la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales. Estuvo dormido dos años, hasta julio pasado, cuando en una polémica sesión, la Comisión de Trabajo aprobó la idea de legislar.
El Gobierno rechazó esta iniciativa y presentó su propio proyecto de flexibilidad laboral, que consideraba 41 horas laborales promedio a la semana.
La encuesta Criteria registraba un 64% de apoyo para esta iniciativa. Sólo seis días después del inicio del estallido social, el proyecto fue aprobado en la sala de la Cámara por amplia mayoría: 88 votos a favor y 24 en contra.
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¿Qué pasó desde entonces?
Uno de los debates es cuándo entraría en vigor la rebaja. Las pymes con ventas por menos de $2 mil millones anuales podrían implementar gradualmente esta ley con rebajas de una hora al año, hasta llegar en cinco años a las 40 horas. Las grandes empresas, en cambio, deberían hacerlo de inmediato.
Ahora el proyecto debe pasar por la Comisión de Trabajo y la sala del Senado, pero podría haber un último obstáculo. El Gobierno no descarta recurrir al Tribunal Constitucional, ya que considera que la Constitución prohíbe que un proyecto como este sea propuesto por parlamentarios. Además, proyecta la pérdida de miles de empleos.
Un debate que se reactivará en los próximos días en el Senado y al que le seguiremos la pista en CHV Noticias y en CNN Chile.
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