Fue uno de los principales centros de tortura y exterminio durante la dictadura militar.
Por los crímenes cometidos en el centro de detención de Pisagua.
Criticó al pasado Gobierno de no haber tenido voluntad política para avanzar en esas temáticas.
A diferencia del anuncio de la administración de Boric, en 2019 la ayuda se gestionó a través de la oposición al régimen de Nicolás Maduro.