Llegó a Estados Unidos, Canadá, China, Taiwán, Italia, Rusia y la lista sigue creciendo.
Una sustancia fuerte y corrosiva fue lanzada al interior del recinto.
El objetivo de este ataque era destruir centros de operación de grupos extremistas.
Le lanzaron piedras y huevos mientras se realizaba un desfile militar.
Un ciudadano ruso nacido en Kirguistán fue identificado como el atacante.
Uno de los jugadores resultó herido. El partido fue suspendido.
Esto mientras un portaaviones enviado por Trump se dirige a la Península Coreana.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".