Susan Fiske, destacada psicóloga social estadounidense, lleva cuatro décadas estudiando cómo operan los estereotipos, prejuicios y actitudes de discriminación en las personas. En conversación con Sana Mente de CNN Chile, la investigadora aseguró que estas construcciones son parte de la naturaleza humana. “No tenemos tiempo para darle sentido a las personas, de manera completa e individual, así que los categorizamos la mayoría del tiempo”, planteó.
La académica Eugene Higgins del Departamento de Psicología de la Universidad de Princeton explicó que utilizar estas categorías resulta conveniente para el ser humano. “Los estereotipos son una respuesta automática. Y tiene sentido porque la mente del ser humano es compleja. Si pensamos en cómo decidimos, tomamos atajos”, afirmó.
Categorizar a las personas es algo que no se puede evitar, pero se puede cambiar esta situación, a juicio de Fiske. “En lugar de descartar a alguien de una categoría en la que normalmente no estás interesado, averigua más sobre ellos, tal vez tienen algo interesante para que sepas”, agregó.
Lee también: María Martinón-Torres, paleoantropóloga española: “El más débil es el que está solo”
La psicóloga social propuso cómo abordar la empatía, en un contexto mundial con pobreza y guerra, situaciones ignoradas muchas veces en el día a día. “Es importante recuperar la empatía de una forma que no sea destructiva para ti mismo. Si empatizas con cada uno de los refugiados o si hay refugiados que están quedándose en tu barrio no puedes bajar tus límites y llevarte todo el sufrimiento que está a tu alrededor (…) Utiliza tu impulso empático para motivarte y lograr algo más constructivo”, enseñó.
Según la teoría desarrollada por Fiske, existen dos dimensiones de los estereotipos: la calidez y la competencia. La calidez sirve para anticipar las intenciones de los demás y la competencia ayuda a conocer las capacidades de los otros en la búsqueda de sus objetivos. “Cuando estás en una posición de poder eres vulnerable a ser superficial con la gente que está debajo tuyo”, aseguró.
Lee también: Diana Aurenque explica por qué los seres humanos somos “animales enfermos”
“Seríamos líderes más efectivos si en vez de ser respetados por nuestro rango o competencia, fuésemos conocidos por nuestras buenas intenciones hacia la gente”, propuso la estadounidense.
La investigadora cree que el liderazgo femenino es más cálido. “En general las mujeres lideran de una forma más interpersonal que toma en cuenta la calidez y la confiabilidad. Dejan que la gente participe en las decisiones, así todos tienen una oportunidad de tener voz”, apuntó la psicóloga social.
Lo más leído
- Fotógrafa Valentina Palavecino estrena "Cámara Lenta", un recorrido visual por la intimidad del poder y el espectáculo en Chile
- INE: Tasa de desempleo se ubicó en 8,9% en el trimestre enero-marzo de 2026
- Hito naval: Así es el primer crucero híbrido-eléctrico construido y diseñado en Chile
- Superintendencia deroga circulares que ampliaban Aula Segura e incorporaban perspectiva de género en colegios
- Premios Pulsar 2026 anuncian sus nominados por categoría: Mon Laferte encabeza la lista