Sistema de Santander Chile para proteger a sus clientes de operaciones fraudulentas

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El crimen financiero no afecta solo a los grandes actores del sistema: en ocasiones, ciudadanos comunes pueden ser utilizados como intermediarios involuntarios en operaciones asociadas al lavado de activos, al fraude o al financiamiento ilícito, sin siquiera saberlo.

Para proteger a sus clientes de esa situación, Santander Chile mantiene un sistema de monitoreo y control que combina tecnología, equipos especializados y marcos regulatorios de clase mundial.

Es decir, un sistema integral de prevención del lavado de activos.

Conocer al cliente: la primera línea de protección

El proceso de prevención de fraudes comienza antes de cualquier transacción sospechosa, con el proceso de debida diligencia (KYC, Know Your Customer).

Al abrir una cuenta o contratar servicios, el banco verifica la identidad del cliente, su actividad económica y el origen de sus fondos.

Esa información establece un perfil transaccional que sirve como referencia para detectar operaciones sospechosas en el futuro.

Pero no es lo único: el banco también realiza un screening contra listas de personas expuestas políticamente (PEP) y de personas o entidades sancionadas internacionalmente, tanto al ingreso del cliente como de manera periódica.

Capas de revisión: de la alerta al equipo humano

La prevención del lavado de activos y otras anomalías financieras funciona integrando varias capas de detección.

Cuando el sistema tecnológico del banco detecta una operación que se desvía del perfil del cliente, genera una alerta.

Esa alerta es revisada por equipos especializados y coordinados de las áreas de compliance, riesgos, operaciones y control interno.

¿Cuál es el objetivo? Determinar si hay una explicación legítima o si, por el contrario, la transacción presenta señales de actividad ilícita.

De acuerdo con el comunicado oficial de Santander Chile sobre monitoreo de operaciones sospechosas, el banco aplica un esquema de tolerancia cero frente al delito financiero, alineado con la política global del Grupo, que en 2025 presentó más de 311.000 reportes de actividades sospechosas a nivel mundial.

Confidencialidad del proceso

Un aspecto importante es que la ley chilena —específicamente la Ley 19.913— prohíbe al banco informar al cliente si ha sido objeto de un Reporte de Operación Sospechosa (ROS).

Esta restricción existe para proteger la integridad de las investigaciones judiciales y no implica que el cliente esté siendo perseguido penalmente por lavado de dinero u otro tipo de delito: la mayoría de los ROS son analizados por la UAF (Unidad de Análisis Financiero) y no llegan al Ministerio Público.

En 2025, Chile recibió 21.828 ROS en total, de los cuales 1.132 presentaron indicios concretos de lavado de activos o financiamiento del terrorismo que motivaron su remisión a la Fiscalía.

Prevención de fraudes: cómo mantenerte protegido

Si tienes dudas sobre la seguridad de tus operaciones o quieres conocer los canales oficiales de reporte de fraude, puedes consultar la sección de seguridad en banco.santander.cl.

La mejor protección para un cliente es mantener su información actualizada y notificar al banco ante cualquier movimiento que no reconozca en su cuenta.

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