Inauguran el primer Centro Ceremonial con crematorio de la zona suroriente de Santiago

Por

Un nuevo capítulo en la historia de la industria funeraria es el que escribirá Parque del Recuerdo en Puente Alto, con la inauguración del primer Centro Ceremonial con cinerario de la zona suroriente de la Región Metropolitana, ubicado en Parque del Recuerdo Cordillera. Este hito permitirá a las personas acceder a este servicio sin la necesidad de cruzar Santiago para cremar a un ser querido.

¿El motivo? La existencia de una brecha crítica de infraestructura en el sector suroriente de Santiago, donde hasta ahora no existía ningún cinerario que pudiera entregar una respuesta local. El contexto que rodea este proyecto está respaldado por cifras elocuentes: se estima que, hacia 2050, el nuevo Centro Ceremonial podría realizar más de 3.000 servicios de cremación al año.

Según proyecciones elaboradas por Parque del Recuerdo, la tasa de cremación en Chile crece a un ritmo de un 1% anual. “En 2025, la tasa de cremación alcanzó el 20%. Por lo tanto, se espera que para 2040 se haya duplicado y que alcance cerca del 50% hacia 2050”, indican desde Parque del Recuerdo.

El nuevo Centro Ceremonial viene a cubrir precisamente ese vacío. Con cerca de 2.000 m² distribuidos en dos niveles, el recinto no solo ofrece un crematorio de última generación, sino que también incluye dos salas velatorios de más de 60 m² cada una, con terraza privada, living, servicio de cafetería y un espacio exterior techado. A ello se suma un salón ceremonial adaptado a diferentes credos y diversos espacios diseñados para acompañar a las familias con respeto y tecnología de vanguardia.

“Su apertura responde a una necesidad concreta de las familias y se anticipa a las tendencias demográficas y culturales que transformarán el sector durante las próximas décadas”, explican.

Arquitectura contemporánea al servicio de la despedida

Desde una mirada arquitectónica, el Centro Ceremonial de Parque del Recuerdo Cordillera destaca por un refinado ejercicio de transparencia y sobriedad. La madera, la piedra y el cristal dialogan en espacios cuidadosamente diseñados para transmitir calidez y contención.

La relación con el paisaje es uno de sus mayores aciertos. Respetuoso de la geografía del parque, el edificio se abre visualmente hacia la cordillera de los Andes y la quebrada La Morfilana, permitiendo que la naturaleza penetre en el interior a través de amplias fachadas de cristal.

Un cinerario de clase mundial

Con una inversión cercana a US$1 millón solo en equipos de cremación, el nuevo cinerario está dotado de dos hornos provistos por Facultatieve Technologies, empresa holandesa fundada en 1874, líder mundial en la fabricación y operación de hornos crematorios, con presencia en más de 1.270 crematorios solo en Europa.

Estos equipos cumplen holgadamente con la normativa ambiental chilena, ya que las concentraciones de partículas liberadas a la atmósfera se sitúan muy por debajo de los límites establecidos por las legislaciones ambientales más exigentes del mundo. Además, generan emisiones significativamente inferiores a las de un motor de combustión convencional, un sistema de calefacción a leña o una lavandería industrial.

Sostenibilidad, innovación y certificación LEED Plata

La innovación y la sostenibilidad forman parte de la matriz del proyecto. Por ello, el edificio se encuentra en proceso de certificación LEED Plata, reconocimiento internacional que distingue a las construcciones desarrolladas con técnicas, materiales y diseños considerados sostenibles.

“Este sello no es una medida cosmética para nosotros, sino el resultado de decisiones integradas desde el origen: proyección hacia la autogeneración solar, sistemas avanzados de gestión ambiental y una arquitectura que minimiza su huella energética a lo largo de todo su ciclo de vida”, indican desde Parque del Recuerdo.

La tecnología también está presente en la experiencia de los visitantes. El edificio cuenta con un sistema de música ambiental, iluminación controlada mediante sensores y automatización para regular la climatización según las necesidades de cada espacio y momento.

El segundo nivel alberga, además, una plaza de encuentro desde la cual los visitantes pueden mantener un vínculo visual y emocional con el parque y la naturaleza durante su permanencia en el recinto.

“Más que un edificio, el Centro Ceremonial es una declaración: arquitectura que acompaña, que cuida y que mira hacia el futuro con respeto por las personas y el entorno”, concluyen desde Parque del Recuerdo.

Lee también