Durante la mañana de este martes se realizó la reunión entre los denunciantes del caso Maristas y el administrador apostólico de Santiago, el obispo Celestino Aós, y que finalizó con la decepción de los afectados.
Así lo aseguró uno de las víctimas de este caso, Isaac Givovich, quien en conversación con CNN Chile manifestó su disconformidad con la actitud del religioso en el encuentro, en que entre otras cosas, dicen que sólo se encontraron con “una muralla”.
“No era capaz de mirarnos a los ojos, estaba más preocupado del reloj que de lo que le estábamos diciendo“, relató.
Givovich calificó el encuentro como “revictimizante”, debido a que les pidieron volver a relatar su historia, y además “volvimos a ver las miradas de nuestros abusadores que no eran capaces de mirarnos a la cara”.
Lee también: Denunciante del caso Maristas: “Creemos que el señor Abbott debería renunciar”
“Hemos vuelto al oscurantismo, a lo que era Ezzati, a lo que fue Errázuriz“, agregó, y señaló que fue evidente que los organizadores no tenían una reunión preparada por lo que tampoco se les ofrecieron propuestas sobre solicitudes como terapias para los afectados.
“No era necesario hacernos pasar por lo que se nos hizo pasar hoy día”, señaló, y agregó que “lo único que pedimos es que la Iglesia que no nos cuidó hace 20 años, haga ahora lo que no hizo”.
Del mismo modo, recalcó que lo anterior “no va a impedir que sigamos golpeando puertas para encontrar verdad justicia y reparación“.
Lee a continuación la carta que entregaron los denunciantes:
Lo más leído
- Caso Sartor: Daño económico para aportantes del fondo superaría los US$ 100 millones, según avalúo de la Fiscalía
- Proyecto Nueva Alameda: Avanzan obras en bandejón central que incluyen accesibilidad universal, seguridad, áreas verdes y más
- Estados Unidos vs. Australia por el Mundial 2026: A qué hora juegan y dónde ver en Chile
- Mundial 2026 hoy: Revisa los partidos de este viernes 19 de junio y sus horarios en Chile
- Cuba permitirá llegada de franquicias extranjeras en medio de la crisis que atraviesa la isla y la creciente presión de EE. UU.