La inscripción de candidatos para las elecciones de diputados y senadores no estuvo exenta de tensiones de último momento.
Candidatos que a última hora depusieron postulaciones o enojos de algunas cartas por no ir en distritos que querían fue parte del marco del fin de las negociaciones parlamentarias entre partidos.
Pero hubo un tenso momento que protagonizaron dos pesos pesados del oficialismo: Camilo Escalona (PS) y Bárbara Figueroa (PC), ambos secretarios generales de sus tiendas y encomendados a finiquitar la inscripción de listas.
El hecho se dio en la sede del Partido Socialista, donde los dos protagonistas, más el resto de representantes del pacto Unidad para Chile se reunieron a cerrar las nóminas que ingresarían al Servel.
Fue allí que en un momento, cerca del plazo final de la medianoche, Figueroa estalló. Según consignó La Tercera, en voz muy alta, Figueroa señaló que no se podían hacer arreglos de último minuto en la negociación.
El detonante del enojo de la comunista fue el hecho de que Escalona comenzó a negociar un cupo parlamentario en Antofagasta con la DC, para poder cumplir con la norma de paridad.
“¡No me suba la voz, compañera! Yo no estoy acostumbrado a los gritos”, respondió a gritos el dirigente socialista, según el citado medio.
“¡No le he subido la voz! Pero es un tema relevante, es necesario marcar líneas”, replicó Figueroa.
El impasse se cerró luego de una rápida consulta de Escalona a sus pares por si había molestia con su negociación con la falange, ante lo cual nadie se opuso.
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