A una década de la Ley de Etiquetado: Así cambiaron los hábitos alimenticios de los chilenos con los sellos negros

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Productos con sellos negros de advertencia nutricional en un supermercado chileno

(EFE) – En 2016, Chile se convirtió en el primer país del mundo en exigir sellos frontales obligatorios en alimentos y bebidas para advertir sobre su contenido nutricional. Una década después, la Ley 20.606, conocida como Ley de Etiquetado de Alimentos, logró modificar los patrones de consumo de la población, según coinciden distintos especialistas consultados.

Las tres etiquetas negras octogonales —“Alto en grasas saturadas”, “Alto en sodio” y “Alto en azúcar”— que en un inicio generaron extrañeza, hoy forman parte de la rutina de compra en supermercados y tiendas. Camila Corvalán, académica del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, señaló que la población “identifica más claramente qué es saludable y qué no” al momento de elegir sus alimentos.

Una caída sostenida en el consumo de productos rotulados

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), entre 2016 y 2022 la compra per cápita de alimentos altos en calorías cayó un 23,8%, mientras que el consumo de productos altos en sodio bajó 36,7%, en azúcares 26,7% y en grasas saturadas 15,7%. El respaldo ciudadano a la normativa también es alto: un 72% de los chilenos la apoya, según datos de Activa Research.

El impacto se refleja además en las cifras de sobrepeso, que bajaron de 74,2% en 2015 a 63% en 2025, aunque Chile continúa entre los países con mayor prevalencia de la región, solo detrás de México y Bahamas. Un estudio publicado en The Lancet, en el que participó Corvalán, determinó que la probabilidad de sobrepeso infantil se redujo 2,85% en niñas y 2,40% en niños tras la entrada en vigencia de la ley.

Persisten desafíos pendientes

Pese a los avances, especialistas como Samuel Durán, de la Sociedad Chilena de Nutrición, advierten que evitar productos con sellos no garantiza una dieta más saludable, ya que “no significa que estén consumiendo más fruta, verdura o cereales integrales”. Desde la FAO, la oficial Daniela Godoy recomendó complementar la ley con programas de alimentación escolar y subsidios para frutas y verduras dirigidos a poblaciones vulnerables.

Actualmente, según el Ministerio de Salud, el 46% de los niños chilenos entre 10 y 14 años presenta sobrepeso u obesidad, una cifra que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias del país.

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