Más de un año almacenado en una bodega permanece un cargamento con 30 piernas humanas dentro del Aeropuerto de Santiago.
Según la información entregada por El Mercurio, el impedimento del ingreso se produjo en septiembre de 2024, cuando la Subsecretaría de Salud Pública estimó que “no se advierte en la normativa vigente la posibilidad de importar muestras de cadáveres para fines educacionales”.
La importación del material se produjo por parte de Centro de Entrenamiento Médico Quirúrgico SpA desde Estados Unidos, quienes recurrieron ante la justicia para permitir el ingreso del material.
La empresa señaló que “debido a la escasez existente, y que solo puede conseguirse a través de programas de donaciones, este material biológico o material cadavérico humano se adquiere en el extranjero, cumpliendo todas las reglas sanitarias de origen”.
La Corte de Apelaciones de Santiago rechazó el recurso de la empresa en diciembre pasado. El tribunal de alzada señaló que la ley “no regula, en absoluto, la posibilidad de internar al país cadáveres o restos humanos para ser aplicados a fines de docencia o investigación científica”.
A pesar que la empresa apeló ante la Corte Suprema, la causa está en acuerdo desde enero pasado. El fallo está a la espera.
Desde la empresa señalaron al citado medio que “este es un tema que afecta el acceso a la capacitación de médicos cirujanos en nuestro país”.
Además señalaron que están abiertos a “contribuir en la búsqueda o construcción de soluciones que permitan resolver este problema”.
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