En el marco del llamado “Plan humanitario de regreso ordenado” que se presentó a fines de agosto, el Gobierno está analizando la posibilidad de que uno de los dos aviones que son usados para desplazar al Presidente, sea usado para transportar a los haitianos que voluntariamente quieran regresar a su país.
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Según informó LUN, se evalúa para estos efectos usar el Boieing 767-300ER, con capacidad para 188 pasajeros y una anatomía de vuelo de 14 horas. Se contempla que el Estado se encargue del costo del traslado y el transporte aéreo hacia Haití.
Mientras se evalúan asuntos como el costo de combustible y derechos de vuelo, el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, aseguró al medio que también se están viendo “cotizaciones a través del sistema de mercado público”, evaluando si se contrata un sistema de charter o aviones de la Fuerza Aérea.
Para los ciudadanos haitianos que quieran volver a su país, Ubilla destaca que desde el 1 de octubre habrá un registro. “Las personas se inscriben en alguna gobernación, intendencia u oficina de Extranjería, con esos datos los vamos a contactar para acompañarlos a sacar su documento notarial y hacer grupos”, detalla.
El la autoridad advierte, eso sí, que existen condiciones: “Se establece el compromiso de no volver a Chile en un periodo determinado, para que esto no se transforme en un ir y regresar de Haití. Se evalúa que sea al menos en diez años, no está establecido el periodo, pero se considera que debe ser largo”.
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