El OS-9 de Carabineros y el Ministerio Público investigan la venta, presuntamente errónea, de 30 fusiles de francotiradores a civiles por parte de la Fábrica y Maestranza del Ejército (Famae).
La indagatoria “vincula ciertos sujetos con el delito de tenencia ilegal de armas prohibidas” y consigna que entre 1999 y 2014 se vendieron 30 fusiles de francotirador semiautomáticos, modelo FD2000, calibre 7.62mm.
Tras conocer los antecedentes del caso, el diputado Álvaro Carter (UDI) pedirá que el ministro de Defensa, Alberto Espina, y el comandante en jefe del Ejército, general Ricardo Martínez, asistan a la Comisión de Defensa.
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“No es posible que en momentos donde pedimos mayor protagonismo de las Fuerzas Armadas en el combate contra el narcotráfico, sucedan situaciones tan graves como esta; es importante conocer en qué falló Famae y si existen personas que premeditadamente propiciaron esta venta irregular”, afirmó el parlamentario según consigna La Tercera.
A su vez, cuestionó que “un particular posea un verdadero arsenal militar con la justificación que son de uso deportivo, debemos ser mucho más estrictos con el control de estas”.
Las pesquisas indican que luego de conocer el caso, la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN) canceló la inscripción de las armas “debido a que fueron vendidas por error”.
Con los antecedentes Carabineros realizó un catastro y determinó que 15 personas tienen las armas inscritas en la Región Metropolitana, 13 en otras regiones y uno se encuentra fallecido.
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