Frente a la Asamblea Nacional, Nicolás Maduro Guerra sostuvo que "hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquier nación que no decida someterse".
Este lunes, Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente Nicolás Maduro, habló tras la detención y posterior traslado de su padre a la ciudad de Nueva York, donde será enjuiciado por la justicia estadounidense bajo cargos por drogas y armas.
Frente a la Asamblea Nacional de Venezuela, el también diputado sostuvo, entre otras cosas, que “defender a Venezuela hoy es defender el derecho de todos los pueblos a existir con dignidad”. “Si normalizamos el secuestro de un jefe de Estado, ningún país está a salvo. Hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquier nación que decida no someterse”.
Además, Maduro Guerra denunció lo que calificó como una grave vulneración del derecho internacional, advirtiendo sobre sus implicancias más allá del ámbito regional. “El derecho internacional no protege cargos ni símbolos, protege seres humanos. Un presidente no deja de ser padre, abuelo y ciudadano por ejercer la soberanía de su pueblo”, afirmó.
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“Quienes hoy violan ese derecho no solo agreden a Venezuela, agreden los principios básicos de humanidad que el mundo juró defender después de las tragedias del siglo XX, del siglo pasado. El derecho internacional no nació para justificar la fuerza del más poderoso, sino para contenerlo”, agregó el dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Explicó que la situación no puede ser entendida como un conflicto político convencional, ya que “cuando ese derecho se viola, no estamos ante un conflicto político más, estamos ante una regresión peligrosa para todo el orden mundial”. “El derecho internacional existe para frenar imperios y, sin derecho internacional, el mundo vuelve a la ley de la selva”.
Asimismo, el hijo del mandatario venezolano advirtió sobre los riesgos de sentar precedentes a nivel internacional, señalando que “este no es un problema regional, es una amenaza directa a la estabilidad política global, a la humanidad y a la igualdad soberana de las naciones”, llamando a observar el impacto que podría tener en otros países.
“Pedimos que nos dejen en paz para que se desarrollen con normalidad nuestras instituciones republicanas, soberanas, libres e independientes, para que nuestra economía crezca y nuestro pueblo viva feliz. Merecemos la paz. En ese deseo colectivo, el mundo debe reconocer que la Asamblea Nacional es un instrumento del pueblo venezolano que ha servido, seguirá sirviendo y servirá para promover la paz interna y la cooperación entre los países”, cerró.
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