Gobierno boliviano despliega militares y policías ante amenaza de bloqueos en el este: “No está permitido impedir el libre tránsito”

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(EFE).– El Gobierno de Bolivia desplegó este martes grupos de militares y policías en Santa Cruz, la mayor región y el motor económico del país, ante amenazas de campesinos de que iniciarán bloqueos de carreteras en contra del retiro de la subvención al precio del diésel para los considerados “grandes consumidores”.

Los policías y militares fueron enviados al municipio de Yapacaní, ubicado a 131 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz, confirmó el Ministerio de Defensa en un comunicado de prensa.

“Ante la convocatoria pública a bloquear en Yapacaní, anoche (el lunes) se dispuso un despliegue preventivo de las Fuerzas Armadas para coadyuvar a la Policía Boliviana. La misión es prevenir el bloqueo, proteger la carretera y, sobre todo, evitar enfrentamientos”, explicó el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, citado en ese comunicado.

Justiniano aclaró además que en Bolivia rige el estado de excepción, por lo que sí “se puede marchar, protestar, reunirse y expresar desacuerdo”, pero advirtió que “lo que hoy no está permitido (…) es bloquear carreteras, impedir el libre tránsito o afectar infraestructura crítica”.

“Esa regla vale para todos y en todo el territorio nacional”, agregó.

En la víspera pobladores de Yapacaní salieron a la principal carretera de la población para marchar y anunciaron que este martes iban a bloquear esa ruta que conecta con el centro y occidente del país.

Sin embargo, la Policía y los militares mantienen la ruta expedita desde muy temprano, según constató EFE.

De forma paralela, el viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, mantiene una reunión con los dirigentes campesinos y algunos productores de la región, en la Federación Intercultural de Productores Agropecuarios de Yapacaní, con el fin de llegar a acuerdos y frenar cualquier intento de protesta.

El Gobierno de Bolivia emitió el 17 de agosto un decreto que establece “un precio referencial” de 18 bolivianos (1,55 dólares, al tipo de cambio vigente esta jornada) por litro de diésel para industrias, empresas y otras entidades consideradas “clientes directos” y “grandes consumidores”.

Ese precio, que será variable, no se aplica para el sector del transporte público ni privado con consumos menores a los 5.000 litros al mes, los que siguen pagando 9,80 bolivianos (0,84 dólares) el litro.

El sector agroindustrial de Santa Cruz rechazó el jueves el retiro de la subvención porque “castiga” a los productores y “no resuelve” los problemas de desabastecimiento del combustible.

Sectores afines al expresidente Evo Morales (2006-2019) también han amenazado con protestas contra el retiro parcial de la subvención del diésel y este miércoles se reunirán en el Trópico de Cochabamba, el bastión sindical y político del exgobernante en el centro del país, para definir medidas de presión.

Bolivia afronta nuevamente problemas de abastecimiento de combustibles y desde hace semanas se registran largas filas de vehículos en las estaciones de servicio.

Bolivia afronta nuevamente problemas de abastecimiento de combustibles, reflejados en las filas largas de vehículos que se observan en las últimas semanas en las estaciones de servicio.

El Gobierno boliviano declaró el estado de excepción el 20 de junio, con una duración de 90 días en todo el país, tras siete semanas de protestas y bloqueo de carreteras de sectores campesinos y afines a Morales que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

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