Se ha hablado mucho de que si Galvarino Apablaza vuelve o no vuelve, si lograrán encontrarlo para que enfrente la justicia chilena por el asesinato de Jaime Guzmán.
Este caso está lleno de hechos que verbalizarlos pone a prueba la consecuencia de diversos sectores.
Hay un hecho de la mayor gravedad y es que Galvarino Apablaza haya tenido la calidad de refugiado político, esa es una condición que los gobiernos kichneristas le dieron y que nunca debió recibir.
Porque esa calidad la merece alguien que de ser devuelto a su país no va a recibir un trato justo, porque hay una dictadura como fue la de Pinochet o es la de Cuba o cuando no rige el Estado de Derecho.
(Nota al pie de página, Ministra Steinert, no hay que recuperar el Estado de derecho como usted dijo, en Chile rige, cosa distinta es qué se puede hacer en materia de seguridad).
Que la justicia y la democracia chilena merezcan críticas no equivale a que seas un perseguido político o que corras riesgo de ser torturado como alega su defensa.
A Galvarino Apablaza se le busca para determinar si es o no (para todos rige la presunción de inocencia y no, no está aún condenado) culpable del asesinato de un senador en democracia.
El nombre de ese senador no debería ser relevante, tampoco si fue ideólogo de una dictadura.
Fue asesinado en democracia y eso debería bastar para que unánimemente todos respalden la necesidad y urgencia de que enfrente a los tribunales chilenos.
Lo más leído
- XLOV confirma su regreso a Chile para noviembre con nueva gira latinoamericana
- Detienen a dos sujetos e incautan casi 90 kilos de droga tras operativos en Puente Alto, Perquenco y Villarrica
- Bono de Recuperación por sistema frontal: Quiénes recibirán hasta $1,5 millones y cómo se paga
- Todo se define en Rancagua: O'Higgins busca revertir triunfo de Boca y quedarse con el cupo para competir en Sudamericana
- Seguros de salud en invierno: Las coberturas y redes de prestadores que conviene revisar antes de enfermarse