Pedro Araya acusa “mal manejo” del Gobierno por caída de acuerdo con el PDG: “Se le están descolgando aliados”

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El senador del Partido por la Democracia, Pedro Araya, criticó el manejo del Gobierno tras la caída del acuerdo con el Partido de la Gente por el proyecto de reconstrucción nacional y sostuvo que el Ejecutivo comienza a perder posibles apoyos para avanzar con la iniciativa.

En entrevista con CNN Chile Radio, el parlamentario afirmó que “era bastante evidente que ese acuerdo se iba a caer”, debido a que el PDG había planteado una solicitud que, a su juicio, no fue respondida por el Gobierno en los términos esperados.

“Era bastante absurdo que el PDG aceptara lo mínimo que le estaba entregando el Gobierno, porque claramente terminaba entregando sus principales banderas de lucha”, señaló Araya.

En esa línea, el senador apuntó directamente al diseño político de la negociación: “El Gobierno ha tenido, en mi juicio, un mal manejo respecto de cómo enfrentar la mega reforma y se le están empezando a descolgar posibles aliados que tiene en esta materia”.

¿Qué dijo Pedro Araya sobre el acuerdo entre el Gobierno y el PDG?

Araya sostuvo que el PDG cerró inicialmente “un pésimo acuerdo”, al contrastar la demanda original de eliminar o rebajar el IVA a los medicamentos para la clase media con la respuesta del Ejecutivo, que —según dijo— apuntaba más bien a un beneficio acotado para sectores vulnerables.

“Ellos dijeron: queremos que se libere el IVA de los medicamentos para la clase media. Y el Gobierno lo que les dice es: ok, vamos a entregar un bono para la gente más modesta para el tema de los medicamentos”, planteó.

Consultado por si el partido liderado por Franco Parisise vendió muy rápido por muy poco”, el senador respondió: “Yo creo que sí. Yo creo que el PDG se vendió muy rápido, se entregó prácticamente a la primera al Gobierno”.

El legislador agregó que, probablemente, tras un análisis posterior de Parisi y de los economistas del partido, la colectividad advirtió que el acuerdo no respondía a sus demandas. “El Gobierno le había metido un gol desde fuera del estadio al PDG y efectivamente el PDG quedó bastante en ridículo con esa negociación”, afirmó.

Sin embargo, Araya matizó que el problema de fondo no está solo en la situación interna del Partido de la Gente, sino en la viabilidad política de la reforma. “Más allá de lo que pasa con el PDG, que hoy día es parte del anecdotario de la negociación, lo complejo es lo que está pasando con la mega reforma que está tratando de impulsar el Gobierno”, dijo.

¿Apoyará el PPD la idea de legislar?

El senador evitó comprometer un respaldo cerrado a la idea de legislar si el proyecto avanza al Senado. Si bien afirmó que mantiene disposición a conversar, condicionó cualquier apoyo a que el Ejecutivo abra espacio para modificar los puntos más cuestionados de la iniciativa.

“Lo que yo mantengo es mi disposición al diálogo con el Gobierno, una vez que esto sea aprobado en la Cámara de Diputadas y Diputados, a fin de poder conversar previamente qué margen hay para cambiar ciertos temas que vienen en la mega reforma”, explicó.

Araya sostuvo que no corresponde actuar como una oposición que rechace de plano toda discusión legislativa, pero advirtió que tampoco están disponibles para apoyar una reforma que, según su evaluación, favorece principalmente a grandes empresas y patrimonios.

No estamos disponibles a apoyar una reforma que lo único que va a hacer es favorecer a las grandes empresas y a las fortunas de nuestro país, y la cuenta la termina pagando la clase media”, señaló.

El parlamentario también cuestionó el orden interno del Ejecutivo y afirmó que la oposición enfrenta dificultades para identificar una contraparte clara en la negociación. “No tengo recuerdo de haber visto un Gobierno tan desordenado en sus primeros 60 días”, dijo.

“Hoy día prácticamente la oposición al Gobierno del presidente Kast es el propio oficialismo, son sus propios ministros y principalmente su equipo de comunicaciones y su equipo de asesores”, añadió.

La crítica de fondo a la “mega reforma”

En medio de las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo sobre los riesgos fiscales del proyecto, Araya insistió en que la propuesta debe separarse por materias y no tramitarse como un solo paquete.

“Yo creo que el Gobierno debiera ser un poco más humilde y entender que este es un mega proyecto que debiera separarse atendidos los distintos temas que aborda”, sostuvo.

Según el senador, los puntos vinculados directamente con la reconstrucción podrían avanzar con rapidez en el Congreso. “Ningún senador, senadora, diputado o diputada se va a oponer a tratar con rapidez los temas que digan relación con la reconstrucción. Eso podemos sacarlo rápidamente en una semana”, afirmó.

El problema, agregó, está en que el proyecto también incorpora cambios tributarios, ambientales, laborales y de propiedad intelectual que requieren una discusión más extensa. En particular, cuestionó la rebaja del impuesto corporativo de 27% a 23%, la integración tributaria y eventuales ajustes al impuesto a la herencia.

“Esta reforma es bastante perversa, es una reforma tributaria encubierta, es una reforma que va a dejar bastante debilitado al Estado”, sostuvo.

Araya acusó que el Gobierno basa sus proyecciones en un supuesto de mayor crecimiento que, a su juicio, no está garantizado. “El Gobierno está apostando un boleto de lotería al decir: le voy a bajar el impuesto a la empresa y, a condición de eso, va a tener más trabajo, más inversión”, afirmó.

El senador cerró con un llamado al Ejecutivo a retirar la urgencia legislativa y abrir una discusión más amplia sobre los efectos fiscales de la propuesta. “Efectivamente nosotros le pedimos al Gobierno retirar la urgencia, porque este tema de la reforma tributaria encubierta tiene que discutirse con detención”, concluyó.

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