Mónica Rincón por presupuesto destinado a la protección de la niñez: “Hay un imperativo ético de cuidar cada uno de esos pesos”

Por
Mónica Rincón por presupuesto destinado a la protección de la niñez: “Hay un imperativo ético de cuidar cada uno de esos pesos”

41 mil en lista de espera para entrar en programas de protección del Estado. Es inmoral. La Defensoría de la Niñez dio la alerta en su informe anual y el país sigue como si nada. Si esta no es una emergencia, no sé cuál.

Veamos el vaso un poco lleno. Bajan los embarazos adolescentes e indicadores de inseguridad alimentaria o asistencia escolar, aunque hoy hay nuevas amenazas en salud mental, entornos digitales o convivencia escolar. El 15% de los adolescentes son víctimas de cyberbullying: las redes están siempre ahí, no hay descanso ni al llegar a casa, y eso si es que esa casa es un lugar de contención y no de horrores o carencias.

Es bueno mirar lo avanzado, pero es tanto lo que falta, que angustia. Los egresos hospitalarios por autolesiones tuvieron un alza de 137%, las víctimas de violencia sexual crecieron 46%. En 143% creció el número de menores que se sienten solos.

Sólo este año van más de 4 mil niños o adolescentes que pasan cerca de un mes en hospitales psiquiátricos —si es que encuentran cupo— porque no dan más.

En este contexto, parece absurdo creer que pueda ahorrarse ni un peso en el sistema de protección. Porque sí, seguro, aquí lo firmo: existe plata malgastada o, derechamente, que se va a corrupción, pero eso es muy distinto a que sobre plata. Lo que hay es un imperativo ético de cuidar cada uno de esos pesos.

Sabemos que el 50% de los delincuentes de hoy fueron niños que pasaron por el Sename ayer. ¿Seguiremos replicando ese patrón?

Hay más de 41 mil niños, casi un Estadio Nacional de niños, esperando atención de programas de protección. Una lista de espera que nos debiera avergonzar y movilizar.

Lee también