Nadie está por sobre la ley. Ese es el mensaje más importante que envió la justicia francesa al condenar a tres años al ex presidente Nicolas Sarkozy por corrupción y tráfico de influencias.
Es el segundo Jefe de Estado en una década, antes fue Jacques Chirac, que sigue la misma suerte. Aunque esta vez sí llegó a pisar los tribunales y cumplirá su condena de la que la salud salvó a Chirac.
Aunque sea con un brazalete y en su casa, Sarkozy comienza a enfrentar una de las varias causas que tiene pendiente. Porque aunque la Constitución Francesa exime de los delitos que los mandatarios cometan en ejercicio de su cargo, no los libera de aquellos hechos que no tienen que ver con su rol al mando del país.
Rotas están sus esperanzas de volver a la arena política o mantenerse como el gran consejero de la derecha francesa. Mientras sus viudos políticos le lloran, la extrema derecha crece y saca cuentas alegres, porque un nuevo “todos contra Le Pen” ya no parece garantizado.
En el mundo abundan los casos de corrupción en la política. No hay país que se declare libre de esta que es una de las mayores amenazas para las democracias.
Pero no todos pueden decir que su justicia es capaz de combatir esa corrupción y demostrar que con imperfecciones la separación de poderes intenta hacer realidad que nadie está sobre la ley.
Lo más leído
- Un 36% aprueba la gestión del Presidente Kast y un 58% la desaprueba, según encuesta Cadem
- Caso Bernarda Vera: Ministro Rabat dice que el Estado "tiene derecho a pedir restitución" de pensión otorgada a familia
- Expresidente de Codelco arremete contra iniciativa del Partido Republicano sobre privatización de la estatal: “Estamos lejos de la época de los Chicago Boys"
- Más de 100 inmuebles fiscales en venta: Bienes Nacionales inicia licitación de propiedades valoradas en más de $60 mil millones
- Ministro García Ruminot descarta que Gobierno busque privatizar Codelco: "No está en los planes y se ha dicho con claridad"