El año pasado se cumplieron 300 años del nacimiento de Adam Smith, quien es reconocido por su libro La riqueza de las naciones, en el que se pregunta por qué es necesario que un país se desarrolle y crezca para el bienestar de sus habitantes. Paradójicamente, en Chile estamos viviendo una crisis de crecimiento.
Llevamos 10 años con crecimientos bajísimos, y sin crecimiento no es posible aumentar la Pensión Garantizada Universal (PGU) ni superar la pobreza, aspectos fundamentales para el bienestar de sus habitantes.
Esta generación que hoy gobierna no le dio ninguna importancia al crecimiento, incluso algunos fueron más lejos y hablaron de la necesidad de decrecer, lo cual es absurdo.
Me alegro muchísimo de que una de las cosas que fueron importantes en los últimos meses, y fuimos testigos en esta última temporada, fue el cambio de tono del propio presidente respecto a la importancia del crecimiento.
Ojalá pasemos de las palabras a los hechos y que nos demos cuenta de que para que los países crezcan es necesario un rol fundamental del sector privado: que sea regulado, que cumpla la ley y que sea castigado cuando se porte mal, pero que es fundamental para que el país retome el crecimiento. Ojalá que lo tengamos en todos los ámbitos.
Lo más leído
- José Joaquín Brunner: “Un problema entre ministros no lo puede arreglar alguien del Segundo Piso, es una equivocación”
- Daniel Mansuy y el nuevo escenario internacional: “Chile va a enfrentar desafíos colosales”
- Alfredo Joignant y la refundación de la izquierda chilena: “¿Se puede refundar a partidos sin rupturas ideológicas?”
- Mónica Rincón por presupuesto destinado a la protección de la niñez: “Hay un imperativo ético de cuidar cada uno de esos pesos”
- Eduardo Sepúlveda cuestiona oficio de Contraloría por “Estado en quiebra”: “Son los ciudadanos los que deben juzgar estas acciones”