Cambios al Fondecyt: Teresa Paneque dice que podría haber “fuga de talento chileno hacia el extranjero” y espera diálogo del Gobierno con mundo científico

Por Valentina Sánchez Cárdenas

Polémica han provocado los cambios que ha propuesto el Ministerio de Ciencia y Tecnología en torno al Fondecyt 2027.

En CNN Chile Radio, Teresa Paneque, astrónoma, escritora y divulgadora científica, abordó esta situación y explicó cómo funciona el sistema.

“El Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico es una política de Estado que durante cuatro décadas ha estado financiando investigación en Chile, financia investigación a académicos, a gente que ya tiene plazas de investigación permanentes y también financia plazas que son más temporales, como por ejemplo los postdoctorados. Y hay que entender y dejar muy claro que un postdoctorado no es una formación académica. Esto no es un estudio, no es una beca que se entrega, sino que es financiamiento independiente para desarrollar líneas de investigación de parte de personas que ya están preparadas, que ya tienen formación completa, que son doctores y doctoras en su área de especialidad”, detalló.

En ese sentido, el rol que tiene es realizar una investigación que dura entre dos y tres años para aportar a la infraestructura que existe en Chile: “Todos los proyectos Fondecyt se desarrollan desde instituciones chilenas. Es conocimiento que entra directamente a la matriz de Chile y que aporta la formación de estudiantes y el desarrollo de nuevas áreas de estudio”.

Los proyectos presentados son evaluados por pares expertos y se obtenían en base al mérito. Sin embargo, Paneque planteó que la priorización que se está planteando “no está bien justificada en el sentido de que nadie sabe quiénes específicamente fueron partes de la discusión o quiénes tomaron la decisión”.

“Esto es algo que aparece en las bases Fondecyt sin que haya habido una conversación o un aporte desde las sociedades científicas y en particular desde las mesas de trabajo con las cuales el Ministerio y Presidencia debiesen estar trabajando estos temas para justamente mantener esta visión de Estado. Entonces no se entiende por qué se definen ciertas áreas y se dejan otras de lado. Y ahí el Estado, por supuesto, tiene la capacidad de poder definir áreas, pero para que esto avance de una manera que sea coherente con la visión que tenemos a nivel país, de nuevo vuelvo a recordar que los Fondecyt son más de cuatro décadas de financiamiento, es una política de Estado, no es una política de un gobierno de turno; se necesita esa conversación”, sostuvo.

Un segundo problema respecto a la priorización de áreas es que “se pierde el mérito”: “En las bases sale explícitamente escrito que ahora la evaluación de un proyecto va a ser solamente un insumo. O sea que existe un factor político muy fuerte para definir cuáles proyectos se aceptan o no se aceptan. Y desde mi posición como científica, la manera en la cual veo el rol del Estado en financiar ciencias es que el Estado debe garantizar la libertad de investigación”.

La astrónoma apuntó a que en la priorización debe haber un lineamiento de quiénes ganan o no los proyectos, ya que de lo contrario podría existir espacio a favoritismos o sesgos políticos que “dejen de lado algunas investigaciones u otras sin que haya un fundamento técnico. Y estas áreas prioritarias, por supuesto, van muy en la línea de lo que han sido varias de las olas de los gobiernos conservadores, no solamente en Chile, sino que en el resto del mundo, de hacer un hincapié en la tecnología y dejar de lado a las ciencias sociales, que son fundamentales para la generación de políticas públicas y de pensamiento crítico en nuestra sociedad”.

Consultada sobre los argumentos entregados por la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, que ha dicho que los proyectos continuarán siendo analizados por pares y que lo que se modificará es la orientación temática de una parte de las adjudicaciones, respondió que “en las fases explícitamente aparece que la nota y la evaluación de pares -que por supuesto que va a existir- va a ser solamente un componente de la decisión, sin dejar en claro cuánto va a ser el componente, quiénes van a tomar la decisión final, cómo se va a revertir ese 70% que va a ir hacia áreas prioritarias entre las 10 o más áreas prioritarias que se han definido”.

De ese modo, se genera un “espacio gris, donde no es la ministra finalmente la que toma la decisión final, pero tampoco sabemos quiénes van a ser esas personas y cómo eso va a estar atado a cierta regulación, porque en las fases eso no sale explícito”.

Respecto a los motivos del Ejecutivo para priorizar ciertas áreas, la divulgadora científica comentó que es complejo saberlo, ya que “no hay una hoja de ruta”.

“La hoja de ruta que se entregó a comienzo de año y que fue publicada en este gobierno, aunque haya sido trabajada en los años anteriores de parte de la Comisión Asesora de Ciencias, Tecnologías, Conocimiento e Innovación, definía razones para establecer ciertas áreas prioritarias; dentro de ellas, la medicina, la inteligencia artificial, el medio ambiente, y había razones y un consenso y una construcción de trabajo detrás de esas tres áreas”, recalcó.

Y agregó: “No sé cómo se llega a estas diez áreas de los fondos. Viendo la comparación con otros países de gobiernos de ultraderecha, viendo lo que está pasando en Estados Unidos, viendo lo que pasó antes en Brasil durante el gobierno de Bolsonaro, viendo lo que está pasando en Argentina, donde están marchando activamente por la defensa de las ciencias en estos días, uno podría pensar que hay un sesgo ideológico por ser un gobierno de ultraderecha donde se han recortado financiamientos activamente para ciertas áreas de las ciencias sociales”.

Con todo, Paneque dijo esperar que se trate de un error o desconocimiento: “La ministra no ha sido parte del ecosistema académico en Chile y es por eso que la invitación, no solo mía, sino que realmente de todas estas sociedades científicas, del consejo de rectores de distintas universidades, Universidad Católica, Universidad Diego Portales, Universidad de Valparaíso, Universidad de Chile, hay un consenso transversal de pedirle a la ministra y al Ministerio de Ciencias que se sienten a hablar con la comunidad y que, si toman una decisión, sea una decisión basada en datos, con claridad y con una visión a futuro”.

¿Qué pasará con la investigación nacional?

Paneque fue requerida sobre qué pasará con investigaciones en medio de las modificaciones y qué alternativas tendrían.

“Probablemente lo que vamos a tener va a ser una fuga de talento chileno hacia el extranjero, porque, a diferencia de Chile, otros países, la Unión Europea, Estados Unidos, mantienen sus programas de financiamiento de ciencias para postdoctorado abiertos al mundo, porque entienden que es importante la movilidad internacional y entienden que los buenos investigadores van a ser un aporte hacia sus sociedades desde sus universidades”, contestó.

En esa línea, “si Chile no va a estar financiando a gente que está dándonos la solución a cómo nuestras sociedades van a interactuar con la inteligencia artificial, a cómo nuestros niños se van a enfrentar a una crisis de desinformación y una crisis de lectura, a cómo la inmigración está afectando el crecimiento de las ciudades, esos son temas que impactan a todo el mundo. Entonces, lo que vamos a tener va a ser una fuga de talento nacional en esas áreas al extranjero”.

“Podemos tener diferencias, pero tenemos que ser capaces de dialogar por el bien de Chile. Y todas estas sociedades, vuelvo a repetir, sociedad estadística, sociedad matemática, sociedad de astronomía, de biotecnología, de filosofía, y muchas, muchas más, el listado completo lo pueden encontrar en diversos medios, están dispuestas a sentarse y conversar con la ministra“, cerró.

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