“No creo que exista violación a los derechos humanos en Venezuela y Nicaragua”, eso dijo la diputada del Frente Amplio Claudia Mix. Responde, así, al diputado Gabriel Boric, quien emplazó a la izquierda chilena a condenar sin matices la represión en esos países, Cuba y China.
Como Mix, varios dirigentes de izquierda han reaccionado en las últimas horas negando, justificando o contextualizado -para ocupar un verbo de moda- los crímenes contra opositores en esos países. Dicen que el debate no es “oportuno”, como si respetar la vida y la libertad de la persona fuera una cosa de oportunidad, de hoy no, pero mañana sí.
Ponen como prioridad, sobre los derechos humanos, la no injerencia en otros países, un argumento que le copian textualmente a la dictadura de Pinochet.
Ven oscuras conspiraciones en organismos tan prestigiosos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, los mismos que denunciaron incansablemente al dictador chileno.
Desvían la responsabilidad a la OEA y la oligarquía internacional, como Pinochet lo hacía con Moscú y La Habana.
Parte de la derecha chilena ya cumple 45 años sin poder sacudirse esas visiones relativistas sobre los crímenes de la dictadura. Es hora de que la izquierda chilena defina si quiere transitar ese mismo camino de doble estándar e hipocresía, o si se decide a abrazar en serio la causa de los derechos humanos, siempre y en todo lugar, sin medias tintas ni contextos exculpatorios.
Lo más leído
- Google apuesta por la IA y la salud proactiva en el lanzamiento de sus nuevos Pixel
- Chile y Marruecos avanzan hacia un acuerdo comercial que sería el primero con un país africano
- Cordero llega al TC de la mano de SalmonChile: Defenderá dos artículos impugnados por la oposición
- Revés para el Gobierno en Hacienda: Rechazan vetos sobre olvido financiero y pago a 30 días a pymes
- Tras bullado intento de compra por parte del Estado: Casa de expresidente Salvador Allende es vendida a empresa