La presión para boicotear los próximos partidos de la Liga de Naciones contra Israel, debido a las acciones de ese país en Gaza, afectó a la selección de Irlanda este sábado: los jugadores deliberaron durante horas, votaron sobre su participación y uno de ellos abandonó el equipo.
Irlanda tiene previsto enfrentarse a Israel en Debrecen, Hungría, en el primero de esos partidos el domingo, pero la conferencia de prensa y el entrenamiento de la selección previstos para este sábado se retrasaron más de cinco horas mientras los jugadores volvían a debatir entre ellos en el hotel de concentración si debían jugar o no.
Bazunu toma una postura firme
Más tarde, Gavin Bazunu confirmó en redes sociales que había dejado la selección. Afirmó que consideraba “incorrecto participar” en los partidos “basándome únicamente en mi convicción personal de que matar a personas inocentes está mal”.
El portero suplente, de 24 años, subrayó que su postura “no es en contra del pueblo israelí ni la comunidad judía, sino contra las atrocidades que se cometen en la región. Son pocas las ocasiones en la vida en las que uno tiene la oportunidad de defender algo más grande, y creo firmemente que esta es una de ellas”.
David Courell, CEO de la Asociación de Fútbol de Irlanda, dijo en una conferencia de prensa celebrada con mucho retraso que el “malestar ante la posibilidad de disputar este encuentro” expresado por un jugador cuya identidad no reveló había llevado al resto de la selección a deliberar. Señaló que se llevó a cabo una votación entre los jugadores y que “una mayoría significativa” se mostró a favor de seguir adelante con los partidos.
“Con base en eso, la asociación tomó la decisión, en nombre del fútbol irlandés, de que este encuentro siguiera adelante, ya que siempre hemos tenido la intención de cumplir con el calendario”, afirmó Courell.
Bazunu, quien según informes comunicó al equipo el viernes por la noche que no quería jugar, no fue mencionado en la conferencia de prensa, pero el entrenador de Irlanda, Heimir Hallgrimsson, confirmó que un jugador se marchaba.
“Todos los demás jugadores están entrenando hoy”, declaró Hallgrimsson. “Es un debate en curso y no hemos llegado a una conclusión definitiva, pero seguiremos adelante, el partido se va a disputar y vamos a entrenar. Habrá más conversaciones esta noche y probablemente mañana”.
Brazaletes negros
Courell señaló que los jugadores se sentían incómodos al tener que responder preguntas “ajenas al fútbol”, por lo que habían solicitado quedar exentos de las obligaciones con los medios de comunicación en torno al partido del domingo.
“También tienen la intención de llevar brazaletes negros en memoria de todas las personas que han perdido la vida en el conflicto”, dijo Courell. “Asimismo, habrá partes de la ceremonia previa al partido en las que no participarán”.
Añadió que tanto los jugadores como la Asociación de Fútbol de Irlanda harán una “contribución significativa” a organizaciones benéficas con los ingresos de ambos partidos —ninguno de los cuales está abierto a los seguidores irlandeses— y del encuentro de Irlanda contra Austria en Dublín el 1 de octubre.
La cadena nacional irlandesa RTÉ dijo la semana pasada que solo ofrecerá una cobertura mínima de los partidos contra Israel para cumplir sus obligaciones contractuales, sin presentación desde el estudio, narración en la señal internacional ni análisis. Tampoco aceptará publicidad ni patrocinios relacionados con ninguno de los dos encuentros.
RTÉ también anunció la semana pasada que Irlanda boicoteará el Festival de la Canción de Eurovisión por segundo año debido a la participación de Israel.
La presión va en aumento
El equipo ha estado sometido a una creciente presión en Irlanda —país donde existe una fuerte afinidad con la causa palestina— para boicotear los dos partidos contra Israel: el encuentro en el que Israel actúa como local, este domingo, y el partido en el que Irlanda es local, que se disputará en Backa Topola (Serbia) el 4 de octubre.
La Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI) anunció en junio que el partido de Irlanda como local se trasladaba a una sede neutral por “razones operativas” y que se jugaría a puerta cerrada. La decisión se produjo tras los numerosos llamados a boicotear el encuentro y después de que la propia asociación presentara en noviembre del año anterior una moción para pedir a la UEFA que excluyera a Israel de las competiciones de clubes internacionales.
“En Irlanda existe un enorme apoyo a Palestina; probablemente sea el mayor apoyo de toda Europa”, afirmó Hallgrimsson. “Ha habido protestas desde el sorteo (en febrero) para no disputar este encuentro. Desde el primer día ha habido manifestaciones para que el partido no se juegue en Irlanda; esa es la presión que sentirán tanto los jugadores como la federación. He notado cómo esa presión aumentaba día a día y ahora está llegando casi al límite”.
El centrocampista irlandés Jason Knight dijo, tras la derrota del jueves por 1-0 en Kosovo, que los jugadores se encontraban en una situación difícil y que no creía que los partidos debieran disputarse.
Hallgrimsson afirmó anteriormente: “No jugamos con el genocidio, jugamos contra el genocidio. Jugamos contra Israel, no jugamos con Israel”; lo que provocó una airada reacción de la federación de fútbol de Israel, la cual acusó al entrenador islandés de “estupidez, ignorancia e hipocresía”.
La FAI se había resistido a los llamados a boicotear los partidos, argumentando que la UEFA podría imponer duras sanciones a la selección. Irlanda organizará junto con Inglaterra, Gales y Escocia la Eurocopa de 2028.
Más de 160 deportistas irlandeses firmaron una carta abierta en la que instaban a la FAI a reconsiderar su decisión de disputar los partidos.
La semana pasada hubo manifestantes frente al hotel de la selección en Dublín que pedían a los jugadores que boicotearan los partidos. El sindicato SIPTU exhibió un enorme cartel en el centro de Dublín, junto al río Liffey, en el que pedía a los jugadores: “¡Sigan su conciencia!” y “No jueguen con el genocidio”, junto a la imagen de un balón salpicado de sangre.
El exentrenador de Irlanda, Brian Kerr, afirmó que la FAI había “perdido el respeto del pueblo irlandés” por seguir adelante con los partidos.
“El pueblo irlandés y los aficionados al fútbol no quieren que se disputen los partidos”, dijo Kerr. “Creo que han dejado claras sus opiniones durante el último año. De hecho, en noviembre, la FAI acudió a la UEFA y pidió que Israel fuera expulsado del torneo por una cuestión de principios. Y, sin embargo, actuó en contra de ese principio”.
La UEFA no respondió a una solicitud de comentarios sobre los acontecimientos de este sábado.
Lo más leído
- Carabinero recibe impacto balístico en la cabeza durante procedimiento policial en Lo Espejo: Hay un sujeto muerto
- "Los errores ocurren cuando se corre al límite": Alpine pide frenar el odio en redes sociales tras incidente de Colapinto
- Sence ofrece cursos gratuitos de inglés para el trabajo: revisa los niveles, requisitos y cómo inscribirse
- Vozinha y su nueva vida tras el Mundial: “Perdí mi paz y tranquilidad”
- Jugador irlandés abandona la selección antes de los partidos contra Israel: “Matar a personas inocentes está mal”