Presentándose como un ganador de la cinta “El Código Enigma”, el experimento social tuvo buenos resultados.
Mark David Christenson, un don nadie en el mundo del cine, tuvo la noche de su vida al fingir ser el ganador de un prestigioso Premio Oscar. Vestido de terno y con una estatuilla que parecía real, se paseó la noche de la entrega de premios por el Hollywood Boulevard, Los Ángeles, para ver cómo reaccionaba la gente a su alrededor. Y los resultados no decepcionaron: fotos, comida gratis, eventos exclusivos y reconocimiento por doquier.
Revisa la divertida broma a continuación.
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