La causa es vista por Puente Alto, lugar donde también ejerció.
En agosto de 2013 un sacerdote declaró haber sido testigo de ataques a un joven de 15 años.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.