Fiestas Patrias 2026: ¿Cuáles son los fármacos más riesgosos de mezclar con alcohol? Esto dijo un toxicólogo

Por

El consumo de alcohol en el contexto de Fiestas Patrias es habitual en las celebraciones, ya sea en el asado familiar o en las fondas. Sin embargo, es importante mantener un consumo responsable que no ponga en peligro la integridad de terceros ni la propia.

En ese contexto, para las personas que se encuentran siguiendo un tratamiento médico, es recomendable no alterar su rutina.

Fernando Torres, toxicólogo y director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello (UNAB), advierte que el riesgo no se limita a beber justo cuando se toma el medicamento.

“La interacción puede ocurrir aunque el alcohol y el fármaco no se consuman exactamente al mismo tiempo, porque ambos permanecen durante horas en el organismo antes de eliminarse”, explica el académico.

Un riesgo que varía según cada persona

Torres aclara que la magnitud del peligro no es igual para todos. Depende del principio activo del medicamento, la dosis, la cantidad de alcohol ingerida, la edad de la persona, su función hepática o renal y de otras enfermedades que pueda tener.

Por eso, recomienda revisar siempre el envase y el folleto del medicamento, seguir la indicación del profesional tratante y consultar al médico o químico farmacéutico antes de beber.

Un punto que enfatiza el especialista es que suspender un tratamiento para poder consumir alcohol nunca es una alternativa segura, ni siquiera por una fiesta puntual.

Las combinaciones más riesgosas

El toxicólogo detalla algunos de los cruces que más preocupan en este tipo de celebraciones. Con benzodiacepinas, hipnóticos, opioides, antihistamínicos sedantes y algunos antidepresivos, el alcohol potencia la somnolencia, la confusión y las caídas, y puede llegar a deprimir la respiración.

Con paracetamol, el consumo excesivo o crónico aumenta el riesgo de daño hepático, mientras que con antiinflamatorios como el ibuprofeno o el ácido acetilsalicílico favorece la irritación y el sangrado gastrointestinal.

En personas tratadas por diabetes, agrega Torres, “el alcohol puede contribuir a cuadros de hipoglicemia, cuyos síntomas, como sudoración, temblor, confusión y somnolencia, suelen confundirse con los de la embriaguez, algo especialmente relevante en un contexto de fondas y asados”.

También advierte sobre algunos antibióticos y otros fármacos que pueden generar una intolerancia marcada, con náuseas, vómitos, rubor, dolor de cabeza o palpitaciones.

Cuándo buscar ayuda de urgencia

El especialista describe como señales de alarma la respiración lenta o dificultosa, pérdida de conciencia, convulsiones, desmayo, confusión intensa, vómitos persistentes o presencia de sangre en el vómito o deposiciones negras.

Ante cualquiera de estos signos, insiste en no administrar dosis adicionales del medicamento, no provocar el vómito y no dejar sola a una persona somnolienta.

Al pedir ayuda, recomienda llevar los envases de los medicamentos e informar los nombres, dosis, horarios y la cantidad aproximada de alcohol consumida.

La prevención más segura

Torres recuerda que en Chile los medicamentos deben usarse conforme a su autorización sanitaria, su rotulado, el folleto de información y la prescripción correspondiente, pero subraya que ninguna advertencia genérica reemplaza la revisión individual del tratamiento.

Por tanto, su recomendación durante las celebraciones es evitar el alcohol durante la farmacoterapia, especialmente al iniciar un medicamento, cambiar una dosis o usar varios productos a la vez, incluyendo jarabes, preparados de venta directa y productos naturales.

“Que algo se venda sin receta no significa que sea compatible con el alcohol”, concluye.

Lee también