¿Qué pasó con la tuneladora de la Línea 7?: Revelan la razón por la que Metro decidió desarmarla

Por Michel Nahas Miranda

15.01.2026 / 07:53

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La máquina debía excavar 6,6 kilómetros del trazado, pero se detuvo tras avanzar solo 1.300 metros. Desde Metro señalaron que el cambio de método constructivo podría generar un retraso acotado de meses.


La tuneladora que excavaba el tramo 1 de la futura Línea 7 del Metro de Santiago quedó definitivamente fuera de operación y será desarmada, luego de una serie de fallas técnicas que derivaron en el término anticipado del contrato con la empresa a cargo de su operación.

La decisión se tomó tras constatar que la máquina, conocida como TBM, avanzó solo 1.300 metros de los 6,6 kilómetros que debía perforar, muy por debajo de lo planificado para una obra clave del proyecto.


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La TBM fue diseñada para excavar el túnel de manera continua: mientras el cabezal giraba y perforaba el terreno, la estructura permanecía fija y, de forma simultánea, instalaba las dovelas de hormigón que conforman el revestimiento del túnel.

En condiciones normales, este sistema permite avanzar entre 15 y 17 metros diarios, reduciendo tiempos de obra y minimizando la intervención en superficie.

La falla que detuvo la obra

Según los antecedentes técnicos, el problema se produjo durante la operación de la máquina. Al girar el cabezal, no solo rotaba la punta excavadora, sino que giraba toda la estructura de la tuneladora, impidiendo continuar con el proceso normal de excavación.

La falla mantuvo a la máquina detenida desde mediados del año pasado y fue considerada un incumplimiento grave y reiterado por parte de la empresa responsable, lo que llevó a Metro a aplicar las cláusulas contractuales de sanción.

Plano de la tuneladora que trabajaba en la construcción de la Línea 7 del Metro de Santiago


Por qué Metro optó por desarmarla

La tuneladora tiene una longitud aproximada de 105 metros y un cabezal de 9,8 metros de diámetro. Dado su tamaño y el punto en que quedó detenida, Metro resolvió no dejarla enterrada dentro del túnel y proceder a su desarme para devolverla a sus dueños.

Con ello, se descartó definitivamente el uso de este sistema para el tramo 1 de la Línea 7, que representa cerca del 30% del trazado total.

Desde Metro señalaron que el cambio de método constructivo podría generar un retraso acotado, estimado en hasta siete meses, aunque se activaron planes de continuidad para recuperar parte del tiempo perdido.