(EFE) – La Justicia liberó al exagente de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) César Manríquez por enajenación mental, diagnóstico por el que su defensa alegó que no puede cumplir en prisión los más de 15 años a los que fue condenado por decenas de desapariciones forzadas, torturas y homicidio.
Tras una prolongada batalla judicial que incluyó el fallo a favor del exuniformado de 95 años por parte de la Corte de Apelaciones de San Miguel a mediados de abril, fue la Corte Suprema la que confirmó este jueves su liberación en medio de múltiples cuestionamientos al Gobierno de José Antonio Kast por la instrucción del Programa de Derechos Humanos a sus abogados de no apelar.
La decisión fue adoptada sin alegatos y en fallo dividido por los miembros de la Segunda Sala del máximo tribunal, con tres votos a favor del amparo presentado por la defensa de Manríquez y dos que se manifestaron a favor de la oposición de los querellantes, que acusan simulación de demencia por parte del criminal.
“César Manríquez Bravo, con enajenación mental irreversible, no vuelve a la cárcel. Pasará sus últimos días al cuidado de su esposa, en su casa, como lo ordena la ley”, señaló la defensa del criminal una vez conocido el fallo de la Corte Suprema.
Manríquez fue condenado en 2023 a 15 años de presidio por el delito de secuestro calificado de 16 víctimas de desaparición forzada en la causa de la Operación Colombo, cuyas víctimas permanecieron raptadas en los recintos de Londres 38, Villa Grimaldi, Cuatro Álamos, Venda Sexy y José Domingo Cañas.
La Operación Colombo fue un gran operativo de inteligencia y montaje comunicacional diseñado por la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), la policía política durante los primeros años de la dictadura, que intentó simular la muerte de 119 personas en supuestos combates internos entre militantes de organizaciones de izquierda como el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) entre 1974 y 1975.
El otrora DINA aparece vinculado a crímenes que involucran un total de 89 víctimas de la dictadura (86 de desaparición forzada, dos víctimas de torturas y un ejecutado).
Su caso tomó notoriedad pública reciente al ser el primero de un exagente en el que la nueva jefatura del Programa de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia instruye a sus abogados no alegar contra los beneficios carcelarios, directriz que luego se repitió en otros dos casos.
La dictadura de Pinochet dejó al menos 3.200 opositores asesinados, de los que 1.469 fueron víctimas de desaparición forzada. Tras décadas de búsqueda, se encontraron e identificaron los restos de 307 y aún falta encontrar a otros 1.162, según las últimas cifras oficiales.
Lo más leído
- Cepa Andes del hantavirus: Cómo se transmite y qué dicen los expertos
- Contraloría alerta "frágil control fronterizo" en Aduana de Iquique: Solo un 1,47% de importaciones fueron fiscalizadas
- Fuerzas estadounidenses atacan instalaciones militares en Irán mientras hay enfrentamientos armados entre ambos países
- Cuarta Vendimia del Valle del Maipo llega al Parque Estadio Nacional con entrada gratuita: Todo lo que debes saber
- Oficialismo tras aprobación de idea de legislar proyecto de reconstrucción: “La gente no quiere más peleas políticas, quiere soluciones”