Presidente Boric: “Si la izquierda deja de reflexionar sobre sí misma, sobre lo que pretende representar, evidentemente está muerta”

Por CNN Chile

11.01.2026 / 08:43

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El mandatario reflexionó sobre el futuro de la izquierda en Chile, advirtiendo que corre riesgo de desaparecer si deja de cuestionarse a sí misma y de revisar lo que pretende representar. Boric insistió en la importancia de mantener la autocrítica, valorar los avances logrados y no renegar de lo hecho durante su gestión, como parte de un proceso de aprendizaje político que permita al sector mantener su relevancia en el país.


El presidente Gabriel Boric entregó un balance de su gestión y abordó el desafío que enfrenta la izquierda en Chile, en el marco del cambio de mando tras la llegada del gobierno de José Antonio Kast.

En entrevista con El País, el mandatario fue consultado sobre la situación actual de la izquierda, debilitada tras la derrota electoral y la falta de consenso. Boric advirtió que “si la izquierda deja de reflexionar sobre sí misma, sobre lo que pretende representar, evidentemente está muerta. Pero creo que es un error desmarcarse y renegar de lo obrado”.

Balance de su gestión: la política democrática no es de heroísmo, sino de consistencia

El presidente también hizo un repaso de su gestión, destacando las transformaciones alcanzadas pese a ser minoría parlamentaria. Respecto al miedo ante el avance de la ultraderecha en Latinoamérica, Boric señaló que “la esperanza se frustró en los procesos constitucionales y nuestro Gobierno, siendo minoría parlamentaria, logró transformaciones, pero menos heroicas que las que habían despertado el ánimo de cierto sector de la población. Ante la frustración con un proyecto muy transformador surge una demanda por orden que está vinculada a hechos reales. La delincuencia y el fenómeno migratorio son muy reales en Chile”.

En este contexto, enfatizó que “la política democrática no es de heroísmo, sino de consistencia, responsabilidad y transformación real de las condiciones de vida de la gente. Yo puedo tener discursos incendiarios, encontrar antagonistas, prometer cualquier cosa, pero si la calidad de la vida no mejora, es irrelevante”.

Acerca de su legado, Boric sostuvo: “A mí no me gusta hablar de mi legado. Yo no estoy preocupado de qué se dice del legado de Boric ni de hablar de mí mismo en tercera persona. Me parece de muy mal gusto. Nosotros recibimos un país quebrado en diferentes dimensiones, particularmente en su animus societatis, y entregamos un país en forma. Recuperamos la confianza en nosotros como país, en nuestros procesos institucionales. Se demuestra que Chile resuelve sus problemas a través de la democracia, que a través de la política es posible llegar a acuerdos que mejoren la calidad de vida de las personas. Ese es un legado importante. Chile es un país en forma, con muchos problemas, con muchas dificultades, después de haber estado en una cornisa tras una crisis social muy, muy dura”.

Sobre su futuro, el mandatario señaló que “es sano que, como expresidente, me mantenga durante un tiempo fuera de la contingencia más inmediata. No voy a ser un comentarista de los inicios del futuro Gobierno. Evidentemente, si hay mentiras o ataques, tendré que defender lo obrado”.

Política de base y fortalecimiento de los partidos

Boric también se refirió a la política de base y al fortalecimiento de los partidos: “A mí lo que me interesa es el trabajo de base, hay que fortalecer los partidos políticos, vincularse con ese sector de la población que hoy está en la periferia política. Me interesa crear comunidad.”

Aunque dispondrá de una oficina, el presidente adelantó que aprovechará su período como exmandatario para recorrer el país y, al ser consultado sobre un posible regreso a la presidencia, señaló que aún no define sus próximos pasos.

“Yo no sé a lo que voy a volver concretamente. Lo que tengo claro es que voy a seguir trabajando por la conformación de una alianza amplia entre la izquierda, el centroizquierda y el centro. Este es el oficio que me apasiona y voy a seguir trabajando por mejorar la calidad de vida del pueblo de Chile desde un lugar que todavía está por verse. Quienes estamos en política, por esencia, somos inconformistas. Siempre que se llega a una meta, inmediatamente surge la siguiente. No es que yo termine el de marzo y diga listo, hicimos todo lo que había que hacer. Avanzamos en la dirección de construir un país más justo, más igualitario, un poco más cohesionado socialmente, con una mejor distribución de la riqueza, pero falta muchísimo por hacer”.