El fiscal nacional, Ángel Valencia, se refirió a la propuesta institucional orientada a desarticular las finanzas de las bandas criminales tras la Operación Tokyo, procedimiento que desbarató una red de lavado de activos del Tren de Aragua que movilizó $78 mil millones en Chile.
En conversación con Radio ADN, la máxima autoridad del Ministerio Público advirtió sobre las dificultades regulatorias vigentes para rastrear el dinero ilícito y aseguró que “sería más sencillo investigar estos delitos si la Fiscalía pudiera, sin autorización judicial, revisar las cuentas de cualquier persona”.
Respecto a la estrategia penal para enfrentar estas organizaciones transnacionales, Valencia advirtió que “tenemos que comenzar a familiarizarnos con la detención de grandes grupos de personas, porque hasta hace algún tiempo uno de los reproches más frecuentes a las policías, a la Fiscalía y a los sistemas penales en el mundo era que normalmente te quedabas con la parte de abajo de la organización”.
Finalmente, el jefe penal destacó que, pese a registrarse cerca de 300 condenados vinculados a este grupo en el país, la banda suele reaparecer en distintas circunstancias, lo que releva la importancia de esta indagatoria liderada por el fiscal Héctor Barros.
“Es una operación importante porque aborda el lavado de activos, el lavado de dinero que se origina en actividad criminal en Chile. Desde ese punto de vista es una operación muy importante, muy significativa”, concluyó Valencia.
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