Este domingo, en la previa de la última Cuenta Pública del Presidente Gabriel Boric ante el Congreso Nacional, la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana, llegó hasta el Palacio de Cerro Castillo para participar en lo que será la última fotografía oficial del actual Mandatario junto a su gabinete.
En ese contexto, la secretaria de Estado abordó uno de los anuncios más esperados por parte del Ejecutivo: el ingreso del proyecto de ley que busca legalizar el aborto en Chile más allá de las tres causales actualmente vigentes.
“Cuando se tiene confianza en la justicia de los propios argumentos, no hay por qué temer al debate”, afirmó Orellana, recalcando que la discusión sobre el aborto ha estado “vetada durante mucho tiempo” y que recién durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet se logró legislar sobre causales extremas como la inviabilidad fetal, la violación y el riesgo vital para la madre.
Sin embargo, la ministra advirtió que “la realidad sigue ocurriendo”, en referencia a la existencia de abortos clandestinos.
“Tenemos miles de abortos en condiciones sanitarias indignas, donde las mujeres —especialmente las de escasos recursos— deben recurrir a narcotraficantes, mientras otras pueden acceder a asistencia médica privada”, sostuvo.
Orellana también reconoció que habrá sectores que rechacen la iniciativa, pero hizo un llamado a dar la discusión: “Debatamos esas posiciones para poder ofrecer una respuesta al país, porque independiente de lo que pensemos en nuestro fuero interno, esto está ocurriendo”.
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