SII anuncia medidas de alivio tributario para personas afectadas por incendios forestales en Ñuble y Biobío
Las medidas van dirigidas para contribuyentes de 16 comunas de las regiones de Ñuble y Biobío.
Hablamos de “arte” porque navegar con éxito para todos estos desafíos, requiere de carácter, sensibilidad y capacidades diferenciadoras, que los grandes líderes de nuestra industria han desarrollado a través de sus experiencias de éxitos y fracasos.
En un entorno donde la eficiencia ya no basta, operar con excelencia ya no requiere sólo de técnica, también de una nueva visión, mentalidad y liderazgo. Hoy, alcanzar el máximo potencial de una organización pasó a ser un acto que combina método, propósito y
carácter.
Desarrollar un activo a su máximo potencial es la prioridad de todo líder de operación. Pero este camino no es trivial, requiere de una estructura clara de las palancas de valor que permitirán a la organización dar ese salto y alcanzar un nuevo estado de madurez.
Todo proceso de transformación comienza con claridad del estado futuro que se desea alcanzar y el propósito de lo que se busca lograr. También exige conciencia sobre la magnitud, velocidad y complejidad del desafío en que la organización se embarcará.
En ese trayecto, surge un componente inevitablemente humano: La dimensión emocional del proceso de cambio. Donde habrá momentos de euforia y éxitos tempranos, pero también frustraciones y la sensación de que el desafío “queda grande”.
Otro eje central es construir una visión común sobre las palancas de valor y las acciones prioritarias que generarán más impacto, aplicando el principio de Pareto 80/20, lo que significa identificar ese 20 % de esfuerzos que produce el 80 % del valor.
A esto se suma el equilibrio entre las mentalidades de cumplimiento y aspiración. Cumplir, implica asegurar el presente y dar credibilidad, aplicando una mirada Lean que perfeccione lo que “ya hacemos”. Aspirar, en cambio, es abrir espacio para prueba y error al aprendizaje, condición necesaria para innovar y desarrollar soluciones “out of the box”, que crearán el futuro emergente.
Para que ambas coexistan, se requiere una gobernanza capaz de conducir equipos enfocados en la precisión operativa, junto a otros que experimentan y “se equivocan rápido, para aprenden barato”, acelerando la evolución hacia la aspiración.
Finalmente, todo líder debe proteger a las personas impulsoras del cambio, aquellas cuya energía sostiene la transformación y que enfrentan la incertidumbre de construir un futuro, aún desconocido.
Hablamos de “arte” porque navegar con éxito para todos estos desafíos, requiere de carácter, sensibilidad y capacidades diferenciadoras, que los grandes líderes de nuestra industria han desarrollado a través de sus experiencias de éxitos y fracasos.
El arte de operar no está solo en alcanzar resultados, sino en hacerlo mientras se construye una organización más consciente, resiliente e inspirada para ir siempre por más.
Por Pablo Águila. Consultor Senior en SYM.
Las medidas van dirigidas para contribuyentes de 16 comunas de las regiones de Ñuble y Biobío.