Colmed por proyecto que exige oír los latidos del feto antes de abortar: “El consentimiento informado no se fortalece por la incorporación obligatoria de una determinada práctica”

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Durante este viernes, el Colegio Médico de Chile (Colmed) se refirió al proyecto de ley “Escucha su corazón”, que propone incorporar el ofrecimiento de escuchar la actividad cardíaca fetal antes de la interrupción del embarazo bajo la normativa vigente de las tres causales.

“Más allá del debate jurídico o político, la iniciativa plantea una pregunta ética clínica de fondo: ¿es compatible con una atención clínica centrada en la paciente que la ley establezca, de manera obligatoria, una intervención específica en situaciones de profundo sufrimiento?”, planteó el Colmed.

En esa línea, señaló a través de un comunicado que la medicina contemporánea reconoce que el consentimiento informado es un proceso de diálogo entre el equipo de salud y la paciente, orientado a favorecer una decisión libre, autónoma y basada en información pertinente.

“Su propósito no es persuadir, sino garantizar que las personas puedan decidir conforme a sus valores y circunstancias”, complementó.

Asimismo, enfatizó la importancia de “resguardar que cada mujer reciba una atención respetuosa y un acompañamiento acorde con sus necesidades”. En ese sentido, sostuvo que “el consentimiento informado no se fortalece por la incorporación obligatoria de una determinada práctica, sino por la calidad de la relación clínica, la confianza entre paciente y equipo de salud y la posibilidad de tomar decisiones sin presiones”.

Al respecto, el gremio afirmó que esa es la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) y el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), organismos que sostienen que el consentimiento informado debe ser individualizado, libre de coerción y centrado en la autonomía de la persona.

“Especialmente ante situaciones de riesgo vital materno, inviabilidad fetal letal o embarazo producto de una violación, la respuesta ética del Estado debe ser fortalecer una atención respetuosa de la autonomía, sustentada en la evidencia y en el juicio clínico de los equipos de salud, sin revictimizar a las mujeres”, añadió.

“La bioética exige proteger la libertad de decisión de las pacientes y preservar la integridad del acto médico, evitando imponer obligaciones que no contribuyen a una mejor atención y que podrían dañar o afectar la relación médico-paciente”, concluyó.

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