Álvaro Corbalán asegura que a la generación a la que pertenece Joaquín García (supuesto agresor), “es lamentable que mantenga odios y rencores que los chilenos deberían superar”.
Además, Corbalán escribe que la he pedido a sus abogados no hacerse parte de la querella de Gendarmería.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".