Las claves del informe del CFA en semana clave para el proyecto de Reconstrucción del gobierno de Kast

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El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) analizó la sostenibilidad fiscal del proyecto de Reconstrucción Nacional, en medio de las negociaciones que lidera el Ejecutivo para avanzar en su tramitación.

En ese contexto, la presidenta del organismo, Paula Benavides, advirtió que, dado el actual escenario de estrechez fiscal en el corto y mediano plazo, el informe financiero de la iniciativa debe elaborarse con un “enfoque de prudencia fiscal”.

Según detalló el CFA, el plan combina medidas de gasto, cambios tributarios y simplificación regulatoria, con el objetivo de impulsar el crecimiento tendencial de la economía. A esto se suman iniciativas de carácter transitorio y permanente.

En términos simples, el impacto fiscal del proyecto se divide en dos componentes: uno directo, asociado a los costos e ingresos inmediatos, y otro indirecto o de “segunda vuelta”, vinculado al eventual mayor crecimiento económico.

Al analizar solo el efecto directo, el organismo proyecta un déficit fiscal persistente durante todo el periodo de evaluación. Este alcanzaría un máximo de 0,71% del PIB en 2030 y se mantendría en 0,43% del PIB hacia 2050.

Por otro lado, si se incorpora el efecto del crecimiento económico esperado, el balance fiscal podría mejorar en torno a 0,41% del PIB en 2030. Sin embargo, el CFA advierte que este escenario depende fuertemente de que dichas proyecciones se cumplan.

“El impacto final del proyecto sobre el balance fiscal depende críticamente de la materialización del crecimiento económico proyectado”, señaló el organismo. De no concretarse ese crecimiento, la iniciativa implicaría un deterioro fiscal permanente de 0,43% del PIB en régimen. En cambio, si se cumple el escenario optimista, el balance podría mejorar a 0,78% del PIB en el largo plazo, aunque en 2030 seguiría registrando un déficit cercano a 0,3% del PIB.

El análisis también advierte que, entre 2026 y 2031, el proyecto generaría un impacto fiscal neto negativo. Por ello, el CFA sostiene que serán necesarias fuentes de financiamiento adicionales para alcanzar la neutralidad fiscal en ese periodo, las que actualmente no están contempladas en la iniciativa.

En esa línea, el organismo enfatizó que “las fuentes de financiamiento no compensan los menores ingresos fiscales”.

Principales riesgos identificados

El informe también identifica una serie de riesgos que podrían agravar el escenario fiscal:

  • La rebaja del impuesto de Primera Categoría no estaría completamente compensada por un mayor crecimiento económico.
  • El crédito tributario al empleo implicaría un alto costo fiscal efectivo.
  • La exención transitoria de IVA a viviendas nuevas podría generar un mayor gasto fiscal del previsto.
  • La compensación al Fondo Común Municipal (FCM) podría aumentar la presión fiscal de forma permanente.
  • Las medidas vinculadas a licencias médicas podrían traducirse en menores ahorros fiscales a los estimados.
  • Los incentivos al retiro podrían no generar los ahorros esperados.
  • Las sanciones al contrabando de tabaco podrían recaudar menos de lo proyectado.
  • El mecanismo de restitución por anulación de una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) no contempla un límite de gasto.
  • Medidas como impuestos sustitutivos o repatriación de capitales podrían debilitar el cumplimiento tributario en el mediano plazo.

A esto se suman riesgos indirectos, como la incertidumbre respecto del crecimiento económico proyectado y su efecto real en los ingresos fiscales futuros.

Pese a estas advertencias, el CFA valoró que el proyecto incluya propuestas orientadas a impulsar el crecimiento y que se complemente con esfuerzos de ajuste del gasto. No obstante, concluyó que “la iniciativa presenta déficits fiscales al menos hasta 2031, incluso considerando el efecto crecimiento, y se han identificado diversos riesgos que podrían incrementarlos”.

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