Expertos recomiendan mantener la tasa de interés en 4,5% ante una economía débil y mayores presiones inflacionarias

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Banco Central corrige a la baja el PIB del primer trimestre: La economía cayó 0,5% (Agencia UNO)

El Grupo de Política Monetaria (GPM) recomendó este lunes al Banco Central mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5%.

La tasa es la herramienta con la que el Banco Central influye en el costo del crédito para controlar la inflación. Según el comunicado, la recomendación busca equilibrar la debilidad de la economía chilena con las mayores presiones inflacionarias provenientes del exterior, y la política monetaria deberá seguir evaluándose reunión a reunión.

El principal factor de preocupación del grupo es el escenario internacional, que calificó como más incierto por la intensificación de las tensiones en Medio Oriente y sus riesgos para la producción y el transporte de combustibles.

El crudo Brent alcanzó el viernes los US$ 116 por barril, su nivel más alto en más de cinco meses. El precio está 80% por encima de inicios de año y 20% más alto que en la última reunión del GPM.

A esto se suma una mayor volatilidad en los mercados financieros y tasas de interés de largo plazo elevadas, con el bono del Tesoro de Estados Unidos a diez años todavía sobre 5%.

En el plano local, el GPM advirtió que la depreciación del peso, con el dólar acercándose a los $990, podría presionar los precios a través de la inflación importada, pese a que el cobre se mantiene en niveles elevados. El grupo atribuyó el movimiento a un dólar más fuerte a nivel global, a la aversión al riesgo y a las condiciones financieras relativas entre Chile y el exterior.

Asimismo, agregaron que el efecto final sobre la inflación dependerá de cuánto logren las empresas traspasar ese aumento a los precios en un ambiente de demanda interna débil.

Inflación se mantiene sobre la meta del Banco Central

La inflación tampoco da señales de ceder. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre subió 0,4% mensual, por debajo del 0,5% esperado, y se mantuvo en 4,1% en doce meses, por sobre la meta de 3% del Banco Central.

Las alzas de 1,9% en energía y de 0,7% en alimentos fueron las principales incidencias. Según el GPM, estos shocks de oferta, asociados a la guerra en Medio Oriente y al fenómeno de El Niño, deberían ser transitorios, pero la creciente incertidumbre geopolítica y climática podría terminar traspasándolos al resto de bienes y servicios.

Para el GPM, la economía enfrenta fuerzas contrapuestas. El shock energético, la volatilidad, el peso más débil y el alza de las expectativas aumentan el riesgo de que las presiones de costos se prolonguen, pero una política monetaria más restrictiva podría tener un efecto contractivo adicional en un contexto de debilidad de la actividad, el empleo y la confianza de los consumidores.

El grupo concluyó que la persistencia de estos factores será clave para evaluar la trayectoria de la inflación y su convergencia a la meta.

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