El “efecto septiembre” y los niveles que definirán la tendencia del S&P 500

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El “efecto septiembre” y los niveles que definirán la tendencia del S&P 500 (EFE)

Septiembre llega a Wall Street con una reputación difícil de ignorar. Mientras la mayoría de los meses presenta históricamente una rentabilidad positiva para el S&P 500, septiembre es la excepción, el único período del calendario que ha mantenido un comportamiento desfavorable durante generaciones, según un análisis de XTB.

En los últimos diez años, el índice terminó septiembre con ganancias en cinco ocasiones y con pérdidas en otras cinco, pero la intensidad de las caídas fue superior a la de las subidas, lo que dio como resultado una rentabilidad anualizada de -13,54% para ese mes.

Esa cifra no implica una pérdida mensual de esa magnitud, sino que proyecta el comportamiento promedio de septiembre como si se repitiera durante doce meses consecutivos, un recurso que permite comparar distintos tramos del año.

El historial negativo de septiembre

El período comprendido entre 2020 y 2023 resulta especialmente representativo de esa debilidad.

El S&P 500 perdió 5,42% en septiembre de 2020, 3,64% en 2021, 8,23% en 2022 y 5,04% en 2023, cuatro ejercicios consecutivos con caídas relevantes, aunque explicadas por causas distintas en cada año, desde la corrección tecnológica pospandemia hasta el ciclo de alzas de tasas de la Reserva Federal en 2022.

“Desde 1928, el S&P 500 ha perdido alrededor de un 1,2% de media durante septiembre y ha terminado el mes en negativo aproximadamente el 56% de las ocasiones. Ningún otro mes presenta una combinación tan desfavorable entre frecuencia de caídas y rentabilidad media”, destacó Alejandro de Luis, analista citado en el informe de XTB.

El experto explicó que ese comportamiento se ha repetido atravesando guerras, recesiones, crisis financieras y distintos ciclos de política monetaria.

¿Por qué septiembre suele ser negativo?

Entre las explicaciones que maneja el mercado para este fenómeno, conocido como “efecto septiembre”, el análisis menciona el regreso de los grandes inversores tras el verano boreal, que ajustan sus carteras después de meses de menor actividad, además del cierre del ejercicio fiscal de ciertos fondos de inversión entre septiembre y octubre, lo que los lleva a vender posiciones perdedoras antes de esa fecha.

A esto se suman los períodos de restricción de recompra de acciones que aplican muchas compañías antes de publicar resultados del tercer trimestre, y la concentración de reuniones relevantes de la Reserva Federal y discusiones presupuestarias en Estados Unidos durante ese mes.

S&P 500 llega cerca de máximos históricos

Este año, el S&P 500 llega a septiembre cerca de máximos históricos, tras alcanzar la zona de los 7.799 puntos y acumular un alza cercana a 14% desde enero.

Según el informe, los beneficios corporativos continúan siendo el principal argumento alcista, con una proyección de Goldman Sachs que estima un beneficio por acción de US$ 340 para 2026, un 24% más que el año anterior, y de US$ 385 para 2027.

Pese a ese respaldo, la valoración del índice no es barata, ya que cotiza en torno a 20 veces los beneficios esperados para los próximos doce meses, un múltiplo que ha bajado desde niveles sobre 23 veces porque las estimaciones de beneficios crecen más rápido que el precio, aunque continúa dejando poco margen para decepciones.

A ello se suma un problema de concentración, ya que las compañías de mayor tamaño representan una parte extraordinariamente alta del índice, lo que permite que el S&P 500 suba incluso cuando la mayoría de sus integrantes retrocede.

La Reserva Federal, otro riesgo para el mercado

El segundo gran riesgo identificado por XTB para septiembre es la Reserva Federal, que mantiene su tasa de referencia en el rango de 3,50% a 3,75% en momentos en que la inflación continúa por sobre su objetivo.

Según el informe, el mercado ha vuelto a contemplar la posibilidad de nuevas alzas de tasas, un escenario que apenas se consideraba meses atrás, lo que resulta particularmente relevante para un índice que cotiza cerca de 20 veces beneficios y que depende en parte de compañías tecnológicas sensibles a las tasas de interés de largo plazo.

Los niveles técnicos que mira el mercado

Desde el punto de vista técnico, el S&P 500 se mantiene por sobre sus medias móviles de 50 y 200 sesiones, ubicadas en torno a los 7.550 y 7.110 puntos, respectivamente, lo que respalda una tendencia principal alcista.

Asimismo, el estudio identifica el nivel de 7.638 puntos como soporte estructural para esa tendencia, mientras que la superación de los 7.755,8 puntos activaría un escenario de continuidad alcista.

Por el contrario, una ruptura sostenida bajo los 7.638 puntos obligaría a cambiar la expectativa hacia un escenario lateral o bajista.

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