(EFE) – La presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela, la chavista Caryslia Rodríguez, informó este miércoles que todo el Poder Judicial acudirá a la investidura presidencial de Nicolás Maduro el 10 de enero, después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) le otorgara el triunfo en las elecciones del 28 de julio, calificado como “fraude” por la oposición y diversos países y organizaciones nacionales e internacionales.
En una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión, Rodríguez insistió en que Maduro es el “presidente constitucional” reelegido en Venezuela, pese a que la mayor coalición opositora, Plataforma Unitaria Democrática (PUD), reivindica la victoria para su candidato, Edmundo González Urrutia, quien también asegura que tomará posesión del cargo.
“Estamos felices. El próximo 10 de enero vamos a acompañarlos en la juramentación del presidente constitucional”, expresó la presidenta del TSJ, quien aseguró que Maduro fue reelegido con “el voto del pueblo” -pese a que el CNE no mostró las actas de votación ni los resultados desglosados para probar la anunciada victoria- y su toma de posesión representa “una manifestación de fortalecimiento a la democracia”.
Rodríguez hizo estas declaraciones durante una reunión con diputados de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) -controlado por el chavismo-, quienes acudieron a formalizar el anuncio de inicio del período legislativo 2025-2026.
A la toma de posesión, también acudirá la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que, según el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, respalda a Maduro.
Lo más leído
- Gustavo Gatica y su vida como diputado: “He logrado transformar el dolor en una energía que quiere construir”
- Encuesta Cadem: Baja percepción de alza de delincuencia y aprobación presidencial se mantiene en 39%
- Doble premio Pulitzer Andrea Elliott en Chile: "La gente pobre está siempre trabajando, de día y de noche"
- Alfredo Zamudio y el diálogo en La Araucanía: "El mundo político no participa" en los encuentros
- Marco Rubio viajará al Vaticano para reunirse con el papa León XIV y recomponer las relaciones tras choque del pontífice con Trump