En la recta final hacia las elecciones presidenciales en Brasil, los candidatos definen sus enfoques apuntando como estrategia en el cierre de campaña. Lula apunta a mujeres indecisas, con el temor a perder beneficios sociales, y Flávio Bolsonaro ha bajado un poco el tema. Sigue apuntando a seguridad y ha hecho mucho énfasis en que va a mantener este programa icónico Bolsa Família.
Pero queremos hablar un poquito también de relaciones internacionales, de cómo está la campaña y para eso, siendo además Brasil uno de los tres principales o cuatro principales socios comerciales de Chile, en América Latina el más relevante, vamos a hablar de relaciones exteriores, pero también de cómo está la campaña. Y tenemos un invitado de lujo: Mauricio Santoro, una de las voces más respetadas.
Consultado respecto del estado de la campaña y si todavía Flávio Bolsonaro parece el favorito, el analista político aseguró: “Sí, sí. Flávio Bolsonaro es el favorito. Las encuestas lo enseñan como dos puntos frente a Lula y si miramos a las últimas tres elecciones en Brasil, ellas subestimaron el voto en la familia Bolsonaro. Entonces, es probable que de hecho Flávio esté aún algunos puntos más adelante que Lula”.
Respecto a que esa ventaja sería mayor de lo que dicen las encuestas, el experto reafirmó: “De lo que dicen las encuestas, exacto”. Asimismo, ante el planteamiento de que ha habido un crecimiento de Lula, pero no suficiente, acotó: “Probablemente sí. Entonces, la distancia ahora es un poco más pequeña, pero aún Flávio está adelante”.
-Hablábamos también de este barrio y de este Río que tiene estos como bolsones progresistas o burbujas progresistas, pero es una ciudad esencialmente conservadora.
“Exacto, la ciudad de Río y el estado de Río son estados de derecha en Brasil, muy tradicionales, y es la cuna política de Bolsonaro, de la familia Bolsonaro. Pero la gente tiene esta sensación en otros países que Río es muy progresista, muy liberal; no es así. Pero lo que pasa es que los barrios de clase media, media alta, los barrios más turísticos de Río son muy a la izquierda, como es el caso de Santa Teresa. Entonces, uno viene acá, hace su paseo, habla con la gente y tiene esa sensación, pero que no es la realidad de la mayoría. La mayoría de la gente en Río no vive acá en los postales. Vive en barrios que son muy pobres, que no tienen buena infraestructura, que tienen problemas muy graves de inseguridad, mucho miedo de la violencia y eso lleva a la gente a apoyar a candidatos como Flávio Bolsonaro o como Douglas Ruas, el nuevo gobernador de Río”, explicó Santoro.
Sobre Ruas, que es una figura con tremenda proyección y una figura relevante, el especialista agregó: “Sí, sí, que ganó en la primera vuelta acá en Río y fue una gran sorpresa. Pero porque la gente tiene mucho miedo y hay esta relación muy fuerte de la derecha con el tema de la seguridad pública en Brasil, que es uno de los temas clave de esta elección, como de hecho ha sido en Chile también. Y la izquierda no logró comprender este escenario y esto es un problema serio para Lula: esta falta de propuestas prácticas en la seguridad pública”.
Frente a cómo se repiten los fenómenos en América Latina, el entrevistado señaló: “Sí, en Chile, en Brasil, en Colombia, en Argentina, en Perú. Y en Brasil es un caso más aislado en Sudamérica, porque junto con Uruguay es el único país que aún tiene un presidente de izquierda y con una relación más tensa con Donald Trump y con Estados Unidos”.
Relaciones internacionales: EE.UU., Sudamérica y China
-Entremos justamente entonces a relaciones internacionales. ¿Cómo crees que cambia el panorama? Porque ya sabemos, y claro, si ganara Lula es continuidad, pero ¿cómo cambiaría el panorama si ganara Flávio Bolsonaro en materia internacional?
“Bueno, si Flávio Bolsonaro es el nuevo presidente de Brasil, va a cambiar tres cosas en la política exterior: la relación con Estados Unidos, las relaciones con otros países de América del Sur y las relaciones con China. Estos son los tres puntos más controversos en la diplomacia brasileña ahora. Entonces, el presidente Lula tiene una política exterior de no estar alineado con Estados Unidos y con China…”, detalló el académico.
Ante el apunte de que se trata de una postura neutral, Santoro continuó: “Es neutral. Y de buscar también estas relaciones más fuertes con otros países en desarrollo, del Sur Global, de BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Y esta es la tradición diplomática brasileña, por lo menos en los últimos 50 años. Pero lo que Flávio Bolsonaro propone es volver a una tradición más antigua en la diplomacia brasileña, de estar muy cerca de Estados Unidos, de tener esta relación preferencial con Estados Unidos y, por supuesto, con el presidente Donald Trump. Es decir, en este momento, poner a Brasil en el Escudo de las Américas, de estar en esta alianza en contra el crimen organizado, de clasificar a las pandillas del crimen organizado de Brasil como organizaciones terroristas, y esto es algo popular en Brasil. Esta decisión de Trump de que Comando Vermelho, de que el Primer Comando de la Capital (PCC), de que estos grandes carteles brasileños son grupos terroristas, se cayó muy bien con la población. La mayoría de los brasileños apoya esto”.
-¿Y todo esto otro de que el Escudo de las Américas implica también la parte de, de alguna manera, ceder soberanía comercial, de alguna manera los minerales críticos, garantizar las cadenas de minerales críticos para básicamente el continente, o sea, para Estados Unidos, que es el que más los va a ocupar? Ese tema que Lula trató de instalar como de soberanía cedida a Estados Unidos, de ponerse de rodillas, ¿no caló en la población?
“Esto fue algo muy importante en la campaña de Lula, pero no logró involucrar a la gente en un debate más profundo. La gente no está tan preocupada en Brasil con la cuestión de las tierras raras. Lo que sí molesta a la gente es la inflación. Es ir al supermercado y los productos están muy caros, o es el miedo del crimen común en la calle. Y Flávio Bolsonaro comprendió esto mejor que Lula. Entonces, Lula habló de estos temas abstractos, de soberanía, de defensa, y Flávio Bolsonaro habló de problemas cotidianos de la gente. Entonces, el impacto ha sido mucho más fuerte”, sostuvo el analista político.
El vínculo con Chile y Argentina
-Respecto a en qué va a cambiar la relación con China y en qué puede afectarle al continente —considerando que va a cambiar la relación con otros países como Chile y con Argentina, en la tensión en Magallanes entre Argentina y Chile—, surge la interrogante de dónde estaría Brasil con Flávio Bolsonaro y cómo nos afecta a nosotros.
“Bueno, Flávio Bolsonaro es alguien que tiene una visión de mundo que se parece mucho a José Antonio Kast en Chile y también a Javier Milei en Argentina. Creo que si hay, por ejemplo, una victoria de Flávio Bolsonaro, va a intentar algún tipo de mediación en esta crisis diplomática, porque no es bueno para Brasil algún conflicto en el Atlántico Sur; es un área estratégica para Brasil en nuestra política exterior y nuestra política de defensa”, afirmó Santoro.
Consultado sobre si intentaría mediar entre Chile y Argentina, el experto respondió: “Probablemente sí, como Brasil hizo en otros momentos siempre que hay una tensión en Sudamérica. Entonces Brasil hizo esto, por ejemplo, entre Perú y Ecuador, o entre Colombia y Venezuela. Y Brasil no tiene, por supuesto, ningún tipo de contencioso territorial con Argentina, también no tiene frontera con Chile, pero va a intentar hacer algún tipo de mediación. Y creo que va a tener también una relación mucho más cercana con Argentina, con Chile, con Perú, con Colombia, porque con Lula esta tensión entre derecha e izquierda se convirtió en un problema para la política exterior, sobre todo con Javier Milei, que hace declaraciones muy duras contra el presidente Lula, contra la Suprema Corte brasileña. Entonces, un nivel de intervención en la política doméstica brasileña que se convirtió en un problema para Brasil”.
En cuanto a en qué sentido podría cambiar la relación con China, como se transmitió en Chile a través de las pantallas de CNN Chile y en otros países también a través de nuestras redes digitales, Santoro precisó: “Sí. Bueno, China es el socio comercial más grande de Brasil y Estados Unidos es el segundo más grande. Pero con China es algo como tres veces más grande que con Estados Unidos. Entonces, es una relación económica tan fuerte que ningún presidente brasileño puede darse el lujo de decir que China no importa. Pero sí hay también una relación política estratégica que con Lula es muy importante, pero que con Flávio Bolsonaro sería algo un poco más débil. Por ejemplo, esta cuestión de los BRICS, de tener una alternativa a Estados Unidos, entonces creo que esto cambiaría. Y también, por ejemplo, hay hoy entre Brasil y China una relación en temas como medio ambiente, cambio climático, que sería algo más complejo con Flávio Bolsonaro, porque las visiones son muy distintas”.
Finalmente, al hacer un resumen sobre qué significará para el continente y para el mundo si vira ideológicamente Brasil, el especialista concluyó: “Creo que tendría una repercusión muy fuerte, por ejemplo, para América del Sur, porque esto tendríamos toda la región muy cercana de Donald Trump, de esta visión de Estados Unidos, y también un impacto para otros países del Sur Global, como África del Sur, como India, que tienen en Brasil un socio político muy importante. Y esto cambiaría. Tendríamos América del Sur mucho más como Estados Unidos y una división política ideológica más fuerte entre los países en desarrollo”.
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