(CNN) — El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, está pronunciando un discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El discurso de Netanyahu se produce en medio de protestas por su aparición en Nueva York y de la condena internacional de los asentamientos israelíes ilegales en la Ribera Occidental ocupada, que se han acelerado bajo su Gobierno.
Netanyahu comienza su discurso ante la ONU criticando duramente a Irán
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, comenzó su discurso en la Asamblea General de la ONU criticando duramente a Irán y afirmando de forma contundente que, de no haber atacado a Irán, “todos estaríamos muertos”.
Estados Unidos e Israel lanzaron los primeros ataques de la guerra contra Irán a finales de febrero, e Israel lanzó ataques unilaterales contra Irán durante la llamada “Guerra de los Doce Días” en junio de 2025.
“Destruir las instalaciones nucleares de Irán fue difícil. Fue muy difícil. Pero para mí, fue una de las decisiones más fáciles que he tenido que tomar como primer ministro, porque si no lo hubiéramos hecho, todos estaríamos muertos”, dijo Netanyahu.
Cabe destacar que, durante un viaje increíblemente breve a la ONU en el que el líder israelí ni siquiera pernoctará, la agenda de Netanyahu no incluye reuniones con ningún miembro de la administración de Trump. La última vez que Netanyahu se reunió con el presidente Donald Trump en Estados Unidos fue en agosto, pero sin prensa ni cámaras.
A un mes de unas elecciones cruciales para Netanyahu, Trump aún no ha respaldado al líder israelí que lleva más tiempo en el poder. Sin embargo, no está claro si dicho respaldo sería de ayuda, dada la impopularidad que ha generado en Israel la decisión de Trump de poner fin a la guerra con Irán.
Antes de su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Netanyahu se reunió con los líderes de Eslovenia y Grecia. Durante su breve estancia en Nueva York, también tiene previsto reunirse con los líderes de Panamá, Paraguay, Etiopía, Argentina, Bolivia y Papúa Nueva Guinea.
Netanyahu ataca a Mamdani en una disputa pública, y dice: “¡Qué vergüenza!”
En una disputa pública que aún continúa, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, atacó al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, acusándolo de antisemitismo y de “escupirle a la verdad”.
“¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza por distorsionar los hechos!”, dijo Netanyahu. “¡Qué vergüenza por invertir los papeles de víctima y agresor! ¡Qué vergüenza por escupirle a la verdad, señor Mamdani! Desde que fue elegido alcalde de esta ciudad, muchos judíos ya no se sienten seguros en Nueva York. Me dicen que esta no es la ciudad que recordamos”.
En defensa de la actuación de Israel durante los tres años de guerra en Gaza, Netanyahu declaró: “Esta es una verdad simple: Israel no cometió genocidio. Israel evitó el genocidio, y eso es exactamente lo que los aliados de Hamas del Sr. Mamdani nos habrían hecho si no los hubiéramos detenido”. Una investigación independiente de las Naciones Unidas y varias organizaciones de derechos humanos han acusado a Israel de genocidio contra los palestinos durante la guerra en Gaza.
Antes de partir hacia Nueva York, Netanyahu dijo que vendría a la ONU para “contar la verdad sobre nuestros heroicos soldados, y voy a contar la verdad sobre ustedes”.
A principios de esta semana, Mamdani redobló sus críticas a Netanyahu, calificándolo de criminal de guerra, aun cuando reconoció que no tenía autoridad para arrestar al líder israelí mientras estuviera en Nueva York, a pesar de haberlo prometido durante su campaña.
Por Tal Shalev y Oren Liebermann.
Lo más leído
- Partido Nacional Libertario oficia a Cancillería y Defensa para solicitar antecedentes sobre la incorporación de Chile al Escudo de las Américas
- ¿Tu refrigerador tiene más de 10 años? Cómo impacta en tu cuenta de electricidad y cuándo conviene renovarlo
- Chile debutará en el mercado suizo con su tercera colocación de deuda del año
- iPhone 18 Pro vs. iPhone 17: ¿Vale la pena dar el salto de generación este año?
- El desalojo de Maricarmen, de 87 años, causa indignación en España y se convierte en símbolo de la crisis de vivienda