Heraldo Muñoz por elecciones en Brasil: “La democracia está de alguna manera en juego en esta elección”

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El exembajador de Chile en Brasil y excanciller Heraldo Muñoz analizó la segunda vuelta presidencial en Brasil, en la que se enfrentan el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, y advirtió que lo que está en juego va más allá del resultado.

“Yo creo que aquí la democracia está de alguna manera en juego en esta elección, no solo los resultados concretos, sino que también la institucionalidad democrática del país”, afirmó.

En conversación con CNN Chile, Muñoz sostuvo que se trata de una elección clave para la región. “Es una elección fundamental no solo para Brasil, sino que para América Latina, para las relaciones con Estados Unidos. Hay muchas consecuencias de los resultados de esta elección presidencial”.

Muñoz aborda la extensión de la votación

Consultado por la extensión de dos horas en el horario de votación, el excanciller la calificó como una situación anómala. Explicó que el propio Lula denunció que alcaldes de distintas ciudades, como São Paulo y algunas del nordeste, una zona clave de apoyo para el mandatario, habrían frenado el transporte público para dificultar que los votantes de menores ingresos llegaran a los locales de votación.

Asimismo, agregó que el presidente incluso anunció acciones legales para pedir cárcel a los alcaldes responsables.

Tras esa denuncia, el Supremo Tribunal Federal accedió a extender la votación. Sin embargo, Muñoz advirtió que en varios lugares la prórroga no se respetó, porque algunos argumentaron que la orden llegó muy tarde o que no se pudo comprobar. Como ejemplo, mencionó un local de votación en Brasilia donde no se permitió votar a personas que llegaron dentro del nuevo plazo.

“No es lo normal una extensión de dos horas y, como digo, ha sido muy confusa la situación. Muchos locales no han respetado esa extensión y vamos a ver cuál sea el efecto”, sostuvo.

El exembajador recordó además que Bolsonaro también pidió una prórroga para algunos estados del sur afectados por inundaciones, que suelen serle favorables.

Muñoz destacó que, hasta ahora, la participación parece ser mayor que en la primera vuelta, y que las encuestas mostraron un acortamiento de la distancia que tenía Bolsonaro en los últimos días, aunque advirtió que es difícil anticipar un resultado hasta que se cuenten los votos.

Advierte riesgo de cuestionamientos al resultado

Respecto de si la confusión podría servir de excusa para desconocer el resultado, el excanciller coincidió en que existe ese riesgo. “El reconocimiento de los resultados puede quedar de alguna manera cuestionado por esta situación. Eventualmente puede ser una excusa para el candidato que aparece perdiendo en esta segunda vuelta. Espero que eso no sea el caso, porque las instituciones son muy importantes”.

A su juicio, el problema es que en el último tiempo los propios árbitros de las disputas políticas, como el Supremo Tribunal Federal y el Tribunal Superior Electoral, han sido acusados de politización, por ejemplo a raíz del rol del juez Alexandre de Moraes.

Según explicó, desde la candidatura de Bolsonaro se les acusa de ser jueces partidistas, lo que hace que sus decisiones ya no tengan el mismo peso que antes. “Eso, claro, le pone un manto de duda a la aceptación de los resultados electorales”.

El exembajador también vinculó la situación con Estados Unidos. Recordó que los bolsonaristas son muy cercanos a Donald Trump, quien ha sostenido que, si no gana, es porque hubo fraude, y advirtió que podría repetirse un escenario similar en las elecciones de medio término estadounidenses del 3 de noviembre.

En esa línea, recordó que la única vez que en Brasil no se respetó un resultado fue cuando Jair Bolsonaro perdió en 2022. “Hace exactamente lo que hizo Trump y alienta a sus partidarios que terminen asaltando el poder ejecutivo, el parlamento y los palacios de justicia, y se comprueba después este intento de golpe”.

Un eventual gobierno de Flávio Bolsonaro

Sobre un eventual gobierno de Flávio Bolsonaro, Muñoz dijo que es difícil adelantar un juicio, pero que algunas decisiones podrían ser muy controvertidas, como el indulto a su padre y a los militares que participaron en el intento de golpe, lo que, a su juicio, no sería una buena señal para la democracia.

Sin embargo, advirtió que podría haber medidas aún más complejas, como una reforma constitucional para remover a jueces de la Corte Suprema.

“Como tiene mayoría la derecha en el Parlamento, y particularmente en el Senado, que tiene que ver con nombramientos del Supremo Tribunal Federal, si gana Bolsonaro, podría cambiar de manera muy radical la composición de la Corte Suprema”, explicó.

En esa línea, agregó que, aunque eso podría hacerse dentro del marco democrático, agudizaría la polarización en un país que ya está muy dividido.

“No es positivo cuando las instituciones empiezan a ser erosionadas”

Por último, el excanciller sostuvo que el bolsonarismo erosionó a la derecha tradicional brasileña, que describió como pragmática y dispuesta a negociar, y que el fenómeno responde a una tendencia global en que sectores frustrados, rurales o con menos educación, e incluso jóvenes sin perspectivas de acceder a una vivienda, se vuelcan hacia opciones antisistema.

“Si está en definitiva en riesgo la democracia está por verse, pero no es positivo cuando las instituciones empiezan a ser erosionadas”, concluyó.

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