La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, realizó una nueva declaración televisada en la que exigió la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro, descartó asumir el mando del país y reiteró que “hay un solo presidente en Venezuela”, en medio de la crisis política y militar que atraviesa el país.
Durante su intervención, Rodríguez afirmó que el secuestro del mandatario y de la primera dama, Cilia Flores, es ilegal, y sostuvo que el Gobierno actuará dentro del marco constitucional. “Hay un solo presidente en este país que se llama Nicolás Maduro Moro”, señaló, agregando que el decreto ya suscrito por el mandatario fue remitido al Tribunal Supremo de Justicia para su respaldo constitucional a través de la Sala Constitucional.
La vicepresidenta también respondió a versiones difundidas desde Estados Unidos que la señalaban como eventual autoridad en funciones, y rechazó asumir el poder. En ese contexto, denunció que las acciones contra Venezuela constituyen una “barbarie”, acusó una violación de la Carta de las Naciones Unidas y calificó el bloqueo y el asedio al país como crímenes de lesa humanidad.
Rodríguez hizo un llamado al pueblo venezolano a mantenerse en calma, pero aseguró que el país está listo para defender sus recursos naturales y su soberanía. “Jamás volveremos a ser colonia”, afirmó, convocando a la unidad cívico-militar-policial para enfrentar lo que calificó como una agresión externa. Asimismo, sostuvo que los responsables de esta ofensiva “la historia y la justicia se los hará pagar”.
Lo más leído
- Perros callejeros se abalanzan contra Carabineros y permiten escape de prófugo por microtráfico en La Pintana
- Mon Laferte deslumbra en el Tiny Desk con una estética jazzista e íntima
- Alerta por alza de "ninis": Estudio revela que más del 21% de los jóvenes entre 25 y 34 años no estudia ni trabaja en el país
- Tras incendio en Pitrufquén: Gobierno anuncia plan de fiscalización a ELEAM y fortalecimiento al cuidado de adultos mayores
- Tras informe de Contraloría: Ministra Chomali señala que es "bastante difícil de creer" que pacientes en riesgo vital hayan esperado 73 horas para ser atendido