Una fotografía de una pareja besándose tras el cuerpo sin vida de un león ha causado indignación en el mundo. Los protagonistas de la imagen son los canadienses Darren y Carolyn Carter, quienes pagaron a una empresa para poder disparar a animales en Sudáfrica.
Según un reportaje de Daily Mirror, dicha práctica se denomina “caza enlatada”. Los clientes pagan distintas tarifas para disparar a animales salvajes que fueron criados en cautiverio para ese propósito.
La polémica fotografía fue publicada originalmente por la compañía Legelela Safaris, la que cobra US$3 mil por matar a una jirafa, US$2.500 por una cebra y montos más altos para casos de leopardos, rinocerontes y elefantes.
“Duro trabajo bajo el caluroso sol del Kalahari… Bien hecho. Un monstruo de león”, decía la descripción de la foto.
Lee también: El increíble encuentro entre buceadores y una manta raya que buscaba ayuda
Los Carter son taxidermistas que dedican su tiempo libre a la caza. Contactados por el Mirror, dijeron que no estaban interesados en comentar la polémica. “Es algo demasiado político”, dijo el hombre.
En otra de las fotografías publicadas por Legelela Safaris -que luego fue borrada-, la misma pareja aparecía celebrando junto al cuerpo de un león blanco.
Según la publicación periodística, en Sudáfrica existen al menos 200 centros similares que mantienen cautivos a cerca de 8.000 leones listos para ser asesinados por dinero.
Con este reportaje Daily Mirror hizo un llamado a poner fin a esta “práctica barbárica”.
Lo más leído
- Permisología le costó a Chile casi US$ 3.000 millones en 2025 y tiene bloqueados más de 40 mil empleos
- A partir del segundo semestre: Gobierno anuncia regreso de hinchada visitante para los clásicos del fútbol
- La molestia del Consejo Minero por fallo que canceló aprobación de proyecto de Collahuasi: "El fantasma de la permisología sigue"
- Sernac alerta por marca de hervidores con riesgo eléctrico: Estos son los modelos afectados
- Oposición fija para después del 1 de junio la interpelación a ministra Steinert por falta de plan de seguridad