La justicia argentina condenó a prisión perpetua a la enfermera Brenda Cecilia Agüero por el asesinato de cinco recién nacidos y el intento de homicidio de otros ocho en el hospital materno infantil de la provincia de Córdoba, a 700 kilómetros al noroeste de Buenos Aires
Según la investigación de la fiscalía, entre marzo y junio de 2022, Agüero inyectó de forma irregular potasio e insulina a guaguas sanas, utilizando dosis tomadas de los carros de paro del hospital, que no contaban con control de inventario. Ocho de los bebés sobrevivieron gracias a la rápida intervención médica.
La enfermera fue declarada “autora penalmente responsable del delito de homicidio calificado por procedimiento insidioso reiterado”, según la lectura del fallo. La agravante de “insidia” se aplica en el Código Penal argentino cuando se utiliza engaño o artificio para cometer el daño.
El juicio, que duró seis meses, estuvo a cargo de ocho jurados populares y dos jueces, y también evaluó la responsabilidad de 10 imputados por encubrimiento e incumplimiento de deberes, entre ellos un exministro, un exsecretario de Salud de Córdoba y la exdirectora del hospital. Cinco fueron hallados culpables con penas menores y cinco fueron absueltos.
Durante el proceso, Agüero negó los cargos, afirmó que “no tienen pruebas” y acusó a los medios de comunicación de presentarla como una “asesina serial”.
La condena implica que no podrá optar a libertad condicional hasta cumplir 35 años de cárcel, según lo establecido por la legislación penal argentina.
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